El parque de viviendas en Adrada de Haza, compuesto por unas 193 unidades, presenta una tipología predominantemente rural, con viviendas unifamiliares de construcción tradicional en su casco antiguo y algunas rehabilitaciones recientes. Debido a su ubicación en la zona climática D3, las viviendas construidas antes de 1980 suelen obtener calificaciones bajas, situándose mayoritariamente en las letras E, F o G, debido a la falta de aislamiento térmico en fachadas y cubiertas.
Para mejorar esta calificación y reducir el consumo de energía, las intervenciones más efectivas en esta zona de Burgos suelen ser el trasdosado de muros con aislante mineral, la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, y el cambio de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa. Una mejora de dos letras en la escala energética puede incrementar el valor de mercado del inmueble hasta en un 10%.
La ausencia del certificado energético en Adrada de Haza cuando existe obligación legal se considera una infracción según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las sanciones se dividen en tres categorías:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética o no renovar el certificado caducado.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico sin serlo.
En núcleos rurales como Adrada de Haza, el control administrativo ha aumentado considerablemente, especialmente a través de la supervisión de portales inmobiliarios y las inspecciones de oficio de la Junta de Castilla y León.