De acuerdo con la normativa vigente, solo los técnicos competentes con titulación habilitante pueden emitir el certificado de eficiencia energética en Pozohondo. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros colegiados. La ley exige que el técnico realice una inspección al inmueble obligatoria, donde verificará elementos como el grosor de los muros, el tipo de carpintería exterior (ventanas), la orientación de la vivienda y los sistemas de climatización. Contratar a un profesional que conozca las particularidades constructivas de la provincia de Albacete garantiza que las propuestas de mejora para subir de letra sean realistas y rentables para el propietario, evitando errores en la calificación final.
Pozohondo cuenta con un parque de 1.084 inmuebles donde predominan las viviendas unifamiliares de construcción tradicional y algunas promociones de finales del siglo XX. Debido a que gran parte del tejido residencial fue construido antes de la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación de 2006, la calificación energética más frecuente se sitúa entre las letras E y G. En la zona climática D3, el punto crítico suele ser el aislamiento en cubiertas y la eficiencia de las calderas de gasoil o biomasa. Para mejorar la nota y alcanzar una D o C, las intervenciones más efectivas en la zona incluyen la sustitución de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y el trasdosado de fachadas. Las viviendas de obra nueva en el municipio ya suelen certificar con niveles A o B gracias a sistemas de aerotermia y aislamientos reforzados.
El marco legal que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional. En el ámbito autonómico, el registro se gestiona a través de la Dirección General de Transición Energética de la Consejería de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha. Es obligatorio que todo certificado esté debidamente inscrito en este registro público para que tenga validez legal en escrituras públicas o contratos de arrendamiento. Una vez registrado, el propietario recibe la Etiqueta Energética Oficial, que incluye el número de registro y la fecha de validez (10 años, salvo en calificaciones G, que es de 5 años). El proceso cumple con las directrices del IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica, asegurando la transparencia en el mercado inmobiliario local.
No disponer del certificado energético en Pozohondo al anunciar una propiedad puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013. Las infracciones leves, como no incluir la calificación en portales inmobiliarios como Idealista o Fotocasa, conllevan multas de 300€ a 600€. Las infracciones graves o muy graves, como falsear el resultado del certificado o vender un inmueble sin entregar el documento al comprador, pueden alcanzar los 6.000€. Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el adquiriente por incumplimiento de los requisitos informativos, generando un riesgo jurídico innecesario para el propietario.