El parque inmobiliario de Pontecesures, compuesto por 1681 viviendas, presenta una dualidad interesante. Por un lado, encontramos edificaciones en el casco urbano construidas entre 1970 y 1990 que carecen de aislamiento térmico moderno, lo que suele resultar en calificaciones energéticas E o F. Por otro lado, las viviendas unifamiliares más recientes o rehabilitadas han mejorado significativamente su eficiencia.
Dada la zona climática C1, los puntos críticos en esta localidad suelen ser las calderas de gasoil antiguas y las ventanas de aluminio sencillo sin rotura de puente térmico. Para mejorar la letra en la etiqueta, recomendamos habitualmente el trasdosado de fachadas con lana de roca y la sustitución de equipos de generación por sistemas de aerotermia o biomasa, muy eficientes en entornos gallegos. Una mejora de una sola letra puede incrementar el valor de un inmueble en Pontecesures hasta un 10%.
El marco legal que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel estatal. En el ámbito autonómico, la gestión recae sobre el Instituto Enerxético de Galicia (INEGA), dependiente de la Xunta de Galicia. Es este organismo el encargado de custodiar el registro de certificados y supervisar que las etiquetas emitidas coincidan con la realidad física del edificio.
La tasa de registro en Galicia para una vivienda individual es de 5,00 euros como cuota fija, a la que puede sumarse una cuantía variable mínima según los metros cuadrados, aunque para el 90% de los pisos residenciales el coste administrativo es muy reducido. El cumplimiento de este trámite es verificado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Sin el justificante de presentación en este registro, el certificado no tiene validez legal para ser presentado en una escritura pública.
La Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas establece sanciones severas para quienes ignoren la obligación del CEE. En Pontecesures, las multas pueden variar desde los 300€ hasta los 6.000€ dependiendo de la gravedad de la infracción. Publicar un anuncio en portales como Idealista o Fotocasa sin mostrar la calificación energética se considera una infracción leve.
Vender una propiedad sin entregar el certificado original al comprador o alquilar sin facilitar una copia al inquilino puede derivar en la nulidad del contrato y sanciones económicas importantes. Además, en una localidad con un mercado de alquiler activo, la ausencia del certificado impide al propietario acceder a subvenciones para la mejora de la eficiencia energética que ofrece la administración autonómica.