Según el marco legal vigente, solo los técnicos competentes pueden suscribir un certificado de eficiencia energética. Estos profesionales deben poseer una titulación habilitante como arquitecto, aparejador, ingeniero industrial o ingeniero técnico. En Dodro, es esencial que el técnico esté colegiado y cuente con un seguro de responsabilidad civil vigente. La labor del certificador no se limita a poner una letra; su función es realizar una inspección al inmueble exhaustiva para valorar la envolvente térmica y las instalaciones de ACS. Un técnico con experiencia en la zona de A Coruña conocerá mejor los materiales constructivos típicos de la comarca del Sar, lo que se traduce en una calificación más precisa y propuestas de mejora mucho más realistas y rentables para el propietario.
El parque inmobiliario de Dodro, compuesto por unas 1.059 unidades, presenta una mezcla de viviendas unifamiliares tradicionales de piedra y edificaciones de finales del siglo XX. Debido a que gran parte de estas construcciones son anteriores al Código Técnico de la Edificación de 2006, la calificación energética más habitual se sitúa entre las letras E y G. Las casas de piedra, aunque térmicamente inertes, suelen penalizar por falta de aislamiento en cubiertas y ventanas antiguas. Por otro lado, las promociones más recientes en núcleos como Lestrobe pueden alcanzar niveles D o C. Para mejorar la letra en Dodro, las intervenciones más efectivas suelen ser el trasdosado interior de muros, la sustitución de calderas de gasoil por bombas de calor aerotérmicas y el cambio de carpinterías por vidrios bajo emisivos con rotura de puente térmico.
En Galicia, el organismo encargado de gestionar la eficiencia energética es el INEGA (Instituto Enerxético de Galicia). El procedimiento se rige por el Real Decreto 390/2021 a nivel estatal y por las órdenes autonómicas que regulan el registro telemático. Es obligatorio que todo certificado sea registrado para que tenga validez legal frente a terceros. La tasa administrativa actual para una vivienda unifamiliar o piso es de 5 euros, mientras que para edificios completos o locales comerciales la tarifa varía. Una vez completado el registro, la Xunta emite la etiqueta energética oficial, que incluye un código de verificación único. Este documento tiene una validez de 10 años, excepto cuando la calificación es G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la normativa más reciente para fomentar la rehabilitación de los inmuebles menos eficientes.
No disponer del certificado energético en Dodro al anunciar un inmueble en portales como Idealista o Fotocasa puede acarrear sanciones graves. La Ley 8/2013 establece un régimen sancionador con multas que van desde los 300€ hasta los 6.000€. Las infracciones leves (300€ a 600€) incluyen publicitar la venta o alquiler sin mencionar la calificación. Las graves (601€ a 1.000€) se aplican si se vende o alquila sin entregar el certificado al comprador o arrendatario. Por último, las muy graves (1.001€ a 6.000€) implican la falsificación de datos. Además de la multa, el contrato de arrendamiento podría ser impugnado y el vendedor podría verse obligado a indemnizar al comprador por vicios ocultos relacionados con el gasto energético del inmueble.