Según establece el RD 390/2021, el certificado de eficiencia energética solo puede ser realizado por técnicos competentes que posean la titulación académica habilitante. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros e ingenieros técnicos. En Poio, trabajamos exclusivamente con profesionales colegiados en sus respectivos colegios profesionales de Pontevedra, lo que garantiza que el documento tiene validez legal y cumple con los estándares de calidad exigidos. El técnico tiene la obligación de realizar una inspección al inmueble obligatoriamente, donde verificará elementos críticos como el tipo de caldera, la orientación de la vivienda, el grosor de los muros y la calidad de los cerramientos (ventanas). No confíes en servicios que no ofrezcan esta visita presencial, ya que el certificado carecería de validez legal ante una inspección de la administración autonómica.
El municipio de Poio cuenta con un parque inmobiliario diverso compuesto por unas 9.462 viviendas. Podemos distinguir claramente tres tipologías: el casco histórico y tradicional (como Combarro), las zonas de expansión reciente (San Salvador y A Barca) y las viviendas unifamiliares dispersas. Debido a que una gran parte de la construcción en la zona data de entre 1970 y 2007, antes de la endurecimiento de las normativas de aislamiento, la calificación más frecuente oscila entre las letras E y G. Las viviendas unifamiliares suelen obtener peores notas debido a que tienen más fachadas expuestas al exterior. Para mejorar la letra en la zona climática C1, las recomendaciones más efectivas suelen ser el trasdosado de fachadas con aislamiento térmico y la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico y doble acristalamiento, lo que puede elevar la calificación a una D o C, reduciendo el consumo energético hasta en un 40%.
En Galicia, la autoridad competente para el registro de los certificados es el Inega (Instituto Enerxético de Galicia), dependiente de la Xunta. La normativa autonómica complementa al Real Decreto 390/2021 nacional. Es imperativo que el certificado esté debidamente inscrito para que tenga validez legal; de lo contrario, el propietario no podrá formalizar una venta ante notario ni registrar un contrato de alquiler. La tasa administrativa actual es de 5 euros para viviendas individuales. Una vez registrado, el propietario recibe la etiqueta energética oficial, que tiene una validez de 10 años, salvo que la calificación sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización legislativa. Toda la tramitación se realiza de forma telemática por el técnico, facilitando al cliente el documento PDF oficial con el código de verificación electrónica de la administración gallega.
La Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas establece un régimen sancionador estricto. No disponer del certificado energético en Poio cuando es obligatorio puede acarrear multas que van desde los 300€ hasta los 6.000€. Las infracciones leves (300€-600€) incluyen anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética. Las graves (601€-1.000€) se aplican por no entregar el certificado al comprador o arrendatario. Por último, las infracciones muy graves (1.001€-6.000€) se dan en casos de falseamiento de información. En municipios con alta actividad de alquiler turístico como Poio, las inspecciones son cada vez más frecuentes, y los portales inmobiliarios bloquean anuncios que no incluyan el código de registro válido de la Xunta.
Además del certificado energético, los propietarios en Poio pueden necesitar otros documentos técnicos. En Galicia, no existe la cédula de habitabilidad como tal, pero para viviendas de cierta antigüedad es común requerir el Informe de Evaluación de los Edificios (IEE), especialmente si el inmueble tiene más de 50 años. Este informe incluye la inspección técnica, la accesibilidad y el propio certificado energético. Realizar estos trámites de forma conjunta con el mismo técnico colegiado permite ahorrar costes de desplazamiento y gestión administrativa, asegurando que toda la documentación del inmueble esté al día para cualquier transacción o solicitud de ayudas a la rehabilitación energética de los fondos Next Generation.