Según establece el RD 390/2021, el certificado debe ser realizado por un técnico competente que posea la titulación académica y profesional habilitante. En Peligros, contamos con un equipo de arquitectos, aparejadores e ingenieros colegiados con amplia experiencia en la zona de la Vega de Granada. La elección de un técnico local es crucial, ya que conocen perfectamente las soluciones constructivas típicas de la provincia y la normativa específica de la Junta de Andalucía. El profesional tiene la responsabilidad de realizar la inspección al inmueble obligatoria, garantizando que los datos sobre aislamiento, ventanas y sistemas de calefacción sean veraces. Un certificado firmado por un técnico colegiado no solo es un requisito legal, sino una garantía de seguridad jurídica para el propietario ante posibles reclamaciones del comprador o arrendatario.
Peligros ha experimentado un crecimiento notable, pasando de ser un núcleo agrícola a una zona residencial clave del cinturón de Granada. Con 4.642 viviendas, el parque inmobiliario es heterogéneo. En el casco antiguo, es habitual encontrar viviendas unifamiliares construidas antes de 1980 con calificaciones E, F o G, debido a la ausencia de aislamiento térmico en cámaras de aire y ventanas de vidrio sencillo. Por otro lado, las urbanizaciones y promociones de bloques de pisos construidas entre 2000 y 2010 suelen obtener una letra D o E. Para mejorar la eficiencia en esta zona climática D3, las intervenciones más rentables suelen ser la sustitución de ventanas por carpinterías con rotura de puente térmico y la instalación de calderas de condensación o sistemas de aerotermia. En obra nueva, ya es frecuente alcanzar niveles A o B gracias al cumplimiento de los estándares de ahorro de energía actuales.
La normativa que regula el certificado energético en Peligros emana del marco estatal Real Decreto 390/2021. No obstante, la gestión administrativa recae en la Junta de Andalucía a través del Registro de Certificados Energéticos de Andalucía. Es obligatorio que cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler incluya la etiqueta energética. Una vez registrado, el certificado tiene una validez máxima de 10 años, excepto si la calificación obtenida es una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Los propietarios deben conservar el documento original y entregarlo al comprador o mostrar copia al inquilino. Este proceso está supervisado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), asegurando que el parque de viviendas avance hacia los objetivos de descarbonización de la Unión Europea para el año 2050.
No disponer del certificado energético en Peligros cuando es obligatorio puede acarrear sanciones económicas considerables según la Ley 8/2013. Las multas se dividen en tres categorías: leves (300€ a 600€) por no exhibir la etiqueta en anuncios; graves (601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado; y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado del documento. En un mercado dinámico como el de Peligros, con un alto volumen de alquiler residencial por su cercanía a la capital, las inspecciones de los portales inmobiliarios y de la administración son cada vez más frecuentes. Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el receptor si se demuestra que se omitió esta información obligatoria.