Nombrevilla es un núcleo rural con un parque de unas 68 unidades inmobiliarias, donde predominan las construcciones unifamiliares de arquitectura tradicional y algunas rehabilitaciones recientes. Debido a la antigüedad de gran parte de estas viviendas, muchas de ellas construidas antes de la normativa térmica de 1979, la calificación energética más habitual suele situarse entre las letras E y G. Esto se debe principalmente a la falta de aislamiento en muros de piedra o ladrillo y a sistemas de calefacción por combustión antiguos. Sin embargo, en inmuebles que han renovado sus cerramientos con vidrios dobles tipo Climalit o que han instalado calderas de biomasa o aerotermia, es posible alcanzar calificaciones C o D. Para mejorar la nota en esta zona climática fría de Zaragoza, las intervenciones más rentables suelen ser el trasdosado de fachadas y el aislamiento de cubiertas, que pueden reducir el consumo energético hasta en un 40%.
La normativa que regula el certificado de eficiencia energética en Nombrevilla emana del marco estatal (Real Decreto 390/2021) y se gestiona a nivel autonómico a través del Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Edificios de Aragón, dependiente de la Dirección General de Energía y Minas. Es obligatorio registrar el documento una vez firmado por el técnico para que este tenga validez legal ante notaría o en contratos de arrendamiento. La tasa administrativa en Aragón para viviendas unifamiliares o pisos es de aproximadamente 10 euros. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica recalcan que el certificado debe estar siempre a disposición de los posibles compradores o arrendatarios desde el momento en que el inmueble se anuncia en cualquier portal inmobiliario.
No disponer del certificado energético en Nombrevilla para una vivienda en venta o alquiler conlleva riesgos legales y económicos importantes. Según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, las infracciones se clasifican en leves, graves y muy graves, con multas que oscilan entre los 300€ y los 6.000€. Por ejemplo, anunciar la venta de una casa en Nombrevilla en portales como Idealista o Fotocasa sin mencionar la calificación energética es una infracción leve. Vender el inmueble sin entregar el certificado original al comprador se considera grave. Además de la sanción económica, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el receptor, causando un perjuicio legal mucho mayor al propietario negligente. La vigencia del documento es de 10 años, salvo que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años.