La normativa vigente establece que solo los técnicos competentes pueden suscribir un certificado de eficiencia energética. Estos profesionales deben poseer una titulación habilitante como arquitecto, arquitecto técnico, ingeniero o ingeniero técnico, y estar debidamente colegiados. En Nolay, trabajamos con técnicos que conocen perfectamente la arquitectura tradicional de la comarca y los materiales de construcción predominantes en la provincia de Soria.
El técnico responsable no solo realiza la inspección al inmueble, sino que actúa como asesor energético, proponiendo mejoras reales para reducir el consumo de energía. La elección de un profesional cualificado asegura que el documento sea válido por 10 años (salvo en calificaciones G, que duran 5) y que no existan problemas durante la validación en el registro de Castilla y León.
Nolay es un municipio con una población de 59 habitantes y un parque inmobiliario compuesto mayoritariamente por 70 unidades de tipología unifamiliar. Gran parte de estas construcciones son anteriores a la normativa de aislamiento de 1979 (NBE-CT-79), lo que suele derivar en calificaciones energéticas situadas entre las letras E, F y G.
Las viviendas en esta zona de Soria enfrentan el reto de la zona climática D3, caracterizada por una alta demanda de calefacción. Los inmuebles rehabilitados que han incorporado ventanas de doble cristal con rotura de puente térmico o calderas de biomasa pueden aspirar a letras D o C. En el caso de las escasas construcciones de obra nueva en la zona, la calificación suele ser B o A gracias a los estándares del Código Técnico de la Edificación actual. Para mejorar la letra en Nolay, las acciones más efectivas suelen ser el aislamiento de bajo cubierta y la sustitución de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o pellets.
En el ámbito de Castilla y León, el registro de certificados energéticos se gestiona a través del Ente Regional de la Energía (EREN), dependiente de la Consejería de Economía y Hacienda. El cumplimiento del RD 390/2021 es estricto en toda la comunidad, obligando a que todo anuncio publicitario de venta o alquiler ya incluya la etiqueta energética.
El proceso de registro es telemático y requiere la firma digital del técnico. Una vez presentado, el sistema genera un número de registro y la etiqueta oficial. Es fundamental conservar este documento, ya que el notario lo exigirá en el momento de la escritura pública de compraventa o el arrendatario al firmar el contrato. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica supervisan que las comunidades autónomas mantengan estos registros actualizados para el control estadístico del parque edificatorio nacional.
No disponer del certificado energético en Nolay cuando es legalmente exigible puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013. Las infracciones se clasifican en:
- Leves (300€ a 600€): Publicitar la venta o alquiler de una vivienda sin mencionar su calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado válido al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin serlo.
Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el receptor de la propiedad, alegando falta de información sobre los gastos energéticos del inmueble. Dada la baja inversión que supone el certificado frente a los riesgos legales, su tramitación es siempre la opción más segura para los propietarios sorianos.
Al realizar la inspección al inmueble en Nolay, muchos propietarios aprovechan para gestionar otros documentos técnicos necesarios. Aunque en Castilla y León la cédula de habitabilidad no es exigible como en otras regiones, para edificios de cierta antigüedad en la provincia de Soria puede ser necesaria la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o el Informe de Evaluación del Edificio (IEE). Estos trámites analizan la seguridad estructural y la accesibilidad, complementando la visión de eficiencia que aporta el CEE. Realizar varios trámites de forma simultánea con el mismo técnico suele suponer un ahorro de costes logísticos.