Según dicta el Real Decreto 390/2021, solo los técnicos competentes pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros de diversas especialidades, todos ellos debidamente colegiados. En Nerja, contamos con un equipo de profesionales habilitados que realizan la inspección al inmueble de forma presencial, requisito indispensable para que el certificado tenga validez legal ante la administración y el notario. Un técnico cualificado no solo mide las estancias, sino que analiza la transmitancia térmica de los muros en el casco antiguo o la eficiencia de los sistemas de climatización en las villas de Burriana. Contratar a un experto local asegura que el certificado refleje fielmente la realidad energética de la vivienda, evitando calificaciones erróneas que podrían penalizar el valor de mercado del inmueble.
El parque de viviendas de Nerja, con aproximadamente 17.367 unidades, presenta una gran diversidad. En el casco histórico, con edificaciones anteriores a 1980, lo habitual es encontrar calificaciones tipo E o F, debido a la ausencia de aislamiento en cámaras de aire y ventanas de vidrio sencillo. Por otro lado, las promociones construidas entre 2007 y 2020 suelen alcanzar letras C o D gracias al cumplimiento del Código Técnico de la Edificación (CTE). En la zona climática D3 de Nerja, las mejoras que más impacto tienen en la letra son la sustitución de carpinterías por rotura de puente térmico y el cambio de termos eléctricos antiguos por sistemas de aerotermia o placas solares térmicas, muy comunes en las zonas de expansión del municipio. Una calificación A o B es poco frecuente y se reserva casi exclusivamente para obra nueva de lujo o rehabilitaciones integrales de alta eficiencia.
Andalucía regula el registro de estos certificados a través de la Consejería de Industria, Energía y Minas. El procedimiento se realiza de forma telemática en el registro oficial, donde se debe cargar el archivo XML generado por el software de certificación. El marco estatal lo define el RD 390/2021, que amplió la obligatoriedad de este documento a inmuebles con una superficie superior a 500 m2 destinados a otros usos, y a aquellos que deban pasar la Inspección Técnica de Edificios (ITE). Una particularidad en la comunidad es el control documental que realiza el órgano autonómico para asegurar que el técnico ha realizado la visita. Al finalizar el trámite, el propietario recibe la etiqueta energética oficial, que tiene una validez de 10 años, excepto si la calificación es G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la normativa vigente.
La Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas establece sanciones severas para quienes incumplan la obligación de disponer del certificado. En un mercado tan activo como el de Nerja, con un alto volumen de alquiler turístico y ventas internacionales, la vigilancia es constante. Las infracciones leves, como anunciar un inmueble sin mencionar su calificación energética en portales como Idealista o Fotocasa, pueden acarrear multas de entre 300€ y 600€. Las infracciones graves, como vender o alquilar sin entregar el certificado válido al comprador o arrendatario, pueden ascender hasta los 1.000€. En los casos más extremos de falseamiento de datos, las multas alcanzan los 6.000€. Es un riesgo innecesario considerando que el trámite es económico y rápido de gestionar.