De acuerdo con el RD 390/2021, el certificado debe ser realizado obligatoriamente por un técnico competente. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros colegiados. Estos profesionales poseen la formación necesaria para analizar los sistemas constructivos, las instalaciones de calefacción, refrigeración y la producción de agua caliente sanitaria (ACS).
En Navalcán, nuestros técnicos realizan una inspección al inmueble presencial, donde se toman medidas de los cerramientos, se analiza la orientación de la fachada y se comprueban las características de las ventanas y calderas. No confíe en servicios que prometen el certificado sin visitar su propiedad, ya que carecen de validez legal y pueden derivar en sanciones administrativas graves.
Navalcán cuenta con una estructura urbana consolidada donde predominan las viviendas unifamiliares y casas de pueblo tradicionales. Gran parte de las 2.078 unidades habitacionales fueron construidas antes de la implementación del Código Técnico de la Edificación de 2006, lo que suele resultar en calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G. Esto se debe principalmente a la falta de aislamiento en muros de carga y al uso de carpinterías metálicas sencillas.
En las zonas de expansión más reciente, es posible encontrar viviendas con calificaciones C o D. Para mejorar la letra en Navalcán, dadas las condiciones de la zona climática D3, las recomendaciones más efectivas suelen ser la instalación de trasdosados con aislante térmico, el cambio a ventanas de PVC con rotura de puente térmico y la sustitución de antiguas calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa, muy comunes en esta zona de Toledo.
Toda certificación en Navalcán debe cumplir con la normativa estatal y las directrices de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. El registro se gestiona a través de la Dirección General de Transición Energética. Es obligatorio registrar el documento para que tenga validez legal ante terceros. Una vez registrado, se emite la etiqueta energética, que tiene una validez máxima de 10 años, excepto si la calificación obtenida es una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la normativa vigente.
El propietario es el responsable legal de conservar esta documentación y entregarla al comprador o mostrarla al inquilino. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica supervisan que estos procedimientos aseguren la transparencia en el mercado inmobiliario español.
El incumplimiento de la obligación de disponer del certificado energético en Navalcán puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013. Las infracciones se dividen en tres categorías:
- Leves (300€ a 600€): Publicar el anuncio de venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar el inmueble sin entregar el certificado en vigor al nuevo propietario o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin serlo.
Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el receptor, generando un problema legal mayor para el propietario en Navalcán.