El parque de viviendas de Morés, compuesto por unas 387 unidades, refleja la realidad de muchos núcleos rurales de Aragón. Gran parte de las construcciones son anteriores a la normativa de aislamiento de 1979 (NBE-CT-79), lo que suele derivar en calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G. Las viviendas unifamiliares de muros de piedra o ladrillo macizo sin cámara de aire presentan elevadas pérdidas térmicas. Sin embargo, en las rehabilitaciones recientes o viviendas construidas tras el 2007, es común alcanzar letras D o C. Para mejorar la nota en Morés, las actuaciones más eficaces suelen ser el trasdosado de fachadas con aislamiento térmico y la sustitución de calderas de gasoil antiguas por sistemas de aerotermia o biomasa, aprovechando los recursos locales y mejorando el confort térmico en una zona de inviernos rigurosos.
La normativa que regula el certificado energético en Morés emana directamente del Ministerio para la Transición Ecológica a través del RD 390/2021, pero su gestión administrativa recae en la Dirección General de Energía y Minas del Gobierno de Aragón. El órgano competente gestiona el Registro de Certificación Energética de Edificios de Aragón, donde se deben depositar todos los certificados para que adquieran validez legal. Una particularidad de esta comunidad es la eficiencia de su plataforma telemática, que permite obtener la etiqueta energética oficial de forma rápida tras el registro por parte del técnico. Fuentes oficiales como el IDAE recuerdan que la etiqueta debe incluirse en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler, siendo responsabilidad exclusiva del propietario que esta información sea veraz y esté actualizada.
No disponer del certificado energético en Morés ante una inspección o durante un proceso de compraventa puede acarrear sanciones económicas graves. La Ley 8/2013 establece un régimen sancionador con multas que oscilan entre los 300€ y los 6.000€ según la gravedad de la infracción. Las infracciones leves (de 300€ a 600€) incluyen publicitar la venta o alquiler de una vivienda en Morés sin mencionar su calificación energética. Las graves (de 601€ a 1.000€) se aplican si no se entrega el certificado al comprador o arrendatario. Por último, las muy graves (de 1.001€ a 6.000€) se reservan para casos de falsedad documental. Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el interesado, generando complicaciones legales adicionales para el propietario.
Además del certificado energético, los propietarios en Morés con edificios de más de 50 años deben considerar la realización de la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o el Informe de Evaluación del Edificio (IEE). Estos documentos son complementarios al CEE y analizan la seguridad estructural y el estado de conservación del inmueble. Realizar ambos trámites de forma conjunta con nuestros técnicos en Zaragoza puede suponer un ahorro de costes y garantiza que su propiedad cumple con toda la normativa urbanística vigente en la comunidad autónoma de Aragón, facilitando cualquier operación inmobiliaria futura.