El parque de viviendas de Moralina, compuesto por unas 203 unidades, es representativo del núcleo rural zamorano. La tipología predominante es la vivienda unifamiliar de arquitectura tradicional, muchas de ellas construidas con anterioridad a la NBE-CT-79. Debido a esto, es frecuente encontrar calificaciones energéticas situadas en las letras E, F o G, especialmente por la falta de aislamiento en muros de piedra o adobe y sistemas de calefacción basados en combustibles fósiles antiguos.
Para inmuebles en esta zona climática D3, las mejoras que más impacto tienen en la letra de la etiqueta son el trasdosado de fachadas con aislante térmico y la sustitución de ventanas de vidrio sencillo por carpinterías con rotura de puente térmico y doble acristalamiento. En rehabilitaciones recientes o viviendas de nueva planta, es posible alcanzar calificaciones C o D, lo que supone un ahorro energético superior al 40% respecto a la media de la localidad.
La normativa que regula el CEE en Moralina se asienta sobre el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional. En el ámbito autonómico, la gestión corresponde a la Junta de Castilla y León a través del Ente Regional de la Energía (EREN). Este organismo es el encargado de supervisar el Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Edificios de la comunidad.
Una particularidad relevante para los propietarios en Moralina es que el registro telemático permite obtener la etiqueta energética oficial de manera muy ágil. El documento tiene una validez general de 10 años, a excepción de aquellos inmuebles con calificación energética G, cuya validez se reduce a 5 años. Es responsabilidad del propietario renovar el certificado antes de su caducidad si el inmueble sigue en el mercado de venta o alquiler, siguiendo las directrices del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
No disponer del certificado energético en Moralina durante la publicidad, venta o alquiler de un inmueble conlleva riesgos legales y financieros significativos según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las sanciones se dividen en tres niveles:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética o no exhibir la etiqueta oficial.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado válido al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin serlo.
Además de la multa, la ausencia del CEE puede ser causa de rescisión del contrato de compraventa o alquiler y dar lugar a indemnizaciones por daños y perjuicios al nuevo ocupante.