De acuerdo con la normativa vigente, solo los técnicos competentes pueden emitir el CEE Monachil. Estos profesionales son arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros o ingenieros técnicos colegiados. En nuestra red de Monachil, contamos con expertos con más de 12 años de experiencia que conocen a la perfección el parque edificatorio local, desde el casco antiguo hasta las urbanizaciones de la zona alta. El técnico no solo realiza la inspección al inmueble obligatoria, sino que asesora sobre las mejoras más rentables para subir la letra de la etiqueta. Es fundamental que el profesional cuente con un seguro de responsabilidad civil vigente y esté dado de alta en los registros correspondientes para que el certificado tenga plena validez legal ante cualquier organismo o entidad bancaria.
Monachil posee un parque inmobiliario singular de 7.416 unidades, donde conviven viviendas tradicionales en el casco urbano con modernos bloques y unifamiliares en el Barrio de la Vega y la zona de Sierra Nevada. La mayoría de las construcciones anteriores a 2007 suelen obtener una calificación E o F, debido a aislamientos insuficientes en cámaras de aire y carpinterías metálicas sin rotura de puente térmico. Por el contrario, las promociones de obra nueva ya alcanzan niveles B o A gracias al cumplimiento del Código Técnico de la Edificación. En Monachil, mejorar el aislamiento de techos y sustituir calderas de gasoil por sistemas de aerotermia son las medidas que más impacto positivo tienen en la calificación, pudiendo elevar la letra del certificado en hasta dos niveles, lo que incrementa el valor de mercado de la propiedad en un mercado cada vez más consciente del ahorro energético.
La normativa que regula la certificación energética en España es el Real Decreto 390/2021. En el ámbito autonómico, es la Junta de Andalucía, a través del Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Edificios de Andalucía (dependiente de la Consejería competente en materia de energía), la encargada de gestionar y supervisar estos documentos. El proceso es estrictamente telemático. Una vez que el técnico registra el documento, se genera la etiqueta energética oficial, que debe incluir el número de registro único. Este número es imprescindible para cualquier anuncio publicitario en portales inmobiliarios. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y el IDAE supervisan que estas certificaciones cumplan con los objetivos de descarbonización del parque edificado español para el año 2050.
No disponer del certificado energético en Monachil al anunciar una vivienda puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Publicitar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética o no renovar el certificado caducado.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado válido al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin serlo.
En Monachil, dada la alta rotación de alquileres turísticos y residenciales, las inspecciones son cada vez más frecuentes, por lo que contar con el documento en regla es la mejor inversión para evitar contratiempos legales.