Mecerreyes cuenta con un parque de 279 viviendas con una marcada tipología rural, donde predominan las casas unifamiliares de construcción tradicional y muros de piedra o adobe. Debido a que gran parte de estas construcciones son anteriores a la normativa NBE-CT-79, la calificación energética más frecuente oscila entre las letras E y G. La zona climática D1 exige aislamientos térmicos reforzados para evitar pérdidas de calor. No obstante, las rehabilitaciones recientes que han incorporado ventanas de doble acristalamiento con rotura de puente térmico o calderas de biomasa (muy comunes en la zona) logran subir la letra hasta una D o C, aumentando significativamente el valor de mercado de la propiedad en portales como Idealista o Fotocasa.
El marco legal estatal viene definido por el RD 390/2021, pero la gestión administrativa recae en la Junta de Castilla y León a través del EREN (Ente Regional de la Energía). El Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Edificios de Castilla y León es el organismo encargado de custodiar y validar los informes. Una particularidad ventajosa para los vecinos de Mecerreyes es que, a diferencia de comunidades como Madrid o Cataluña, el registro de viviendas no conlleva el pago de tasas públicas. Tras el registro, se obtiene la etiqueta energética oficial, la cual tiene una validez máxima de 10 años, salvo que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización normativa.
La Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas establece sanciones severas por el incumplimiento de esta obligación. En Mecerreyes, vender o alquilar una vivienda sin entregar el certificado al nuevo usuario puede acarrear multas que van desde los 300€ hasta los 6.000€. Las infracciones leves incluyen anunciar el inmueble sin mencionar la calificación energética, mientras que las graves implican vender sin haber registrado el documento oficial. Además de la multa pecuniaria, el contrato de compraventa podría ser impugnado por el comprador, generando un riesgo jurídico innecesario para el propietario. Contratar a un técnico cualificado es la forma más económica de asegurar una transacción segura y legal.