Matilla la Seca cuenta con un parque inmobiliario reducido de aproximadamente 43 viviendas, predominantemente de tipología unifamiliar rural. Debido a la antigüedad de muchas de estas construcciones, la mayoría edificadas antes de la entrada en vigor del CTE de 2006, la calificación energética más frecuente se sitúa en las letras E, F o G. Estas viviendas suelen carecer de aislamiento térmico en cámaras de aire y cuentan con ventanas de vidrio sencillo. Para mejorar la letra en esta zona climática, las intervenciones más efectivas suelen ser el insuflado de aislamiento en fachadas y la sustitución de antiguas calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa, aprovechando los recursos locales. Una vivienda rehabilitada bajo criterios de eficiencia en esta zona de Zamora puede alcanzar fácilmente una calificación C o B, reduciendo el consumo energético hasta en un 60%.
La normativa que regula el certificado de eficiencia energética en Matilla la Seca emana del Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, y de las disposiciones específicas de la Junta de Castilla y León. El registro oficial se realiza a través del CEREN (Registro de Certificaciones de Eficiencia Energética de Edificios de Castilla y León), gestionado por el Ente Regional de la Energía (EREN). Es obligatorio registrar el certificado para que este tenga validez legal frente a terceros. Una vez completado el trámite, la administración emite la etiqueta energética, que tiene una validez máxima de 10 años, excepto si la calificación es G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Este documento es indispensable para formalizar cualquier contrato de compraventa ante notario en la provincia de Zamora.
No disponer del certificado energético en Matilla la Seca al anunciar un inmueble puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se clasifican en leves, graves y muy graves. Por ejemplo, publicitar la venta o alquiler de una de las 43 viviendas del municipio sin mencionar la calificación energética conlleva multas de 300€ a 600€. Si se vende o alquila el inmueble sin entregar el certificado al nuevo propietario o arrendatario, la sanción puede ascender hasta los 1.000€. En casos de falseamiento de datos, las multas alcanzan los 6.000€. Además del riesgo económico, la ausencia del CEE puede paralizar la firma de una hipoteca o invalidar un contrato de arrendamiento si el inquilino lo denuncia.