De acuerdo con el Real Decreto 390/2021, el certificado debe ser realizado por un técnico competente que posea la titulación académica y profesional habilitante (Arquitectos, Arquitectos Técnicos, Ingenieros o Ingenieros Técnicos). En Madrigalejo del Monte, contamos con técnicos colegiados que conocen perfectamente la arquitectura tradicional de la comarca del Arlanza y las soluciones constructivas típicas de la zona.
La normativa exige una inspección al inmueble presencial. Durante esta visita, el técnico medirá las estancias, comprobará el grosor de los muros, el tipo de carpintería (ventanas) y los sistemas de climatización y agua caliente sanitaria. Este rigor asegura que la calificación energética sea real y no una mera estimación, protegiendo tanto al vendedor como al futuro comprador ante posibles reclamaciones por falta de veracidad en la etiqueta.
Madrigalejo del Monte cuenta con un parque inmobiliario de aproximadamente 152 unidades, donde predominan las viviendas unifamiliares de construcción tradicional y algunas rehabilitaciones recientes. Debido a la antigüedad de gran parte de las edificaciones, lo más habitual es obtener calificaciones situadas entre las letras E y G.
Al estar en la zona climática D1, el factor determinante suele ser el aislamiento térmico. Las viviendas construidas antes de 1980 carecen habitualmente de cámara de aire aislada, lo que penaliza la nota. Sin embargo, propiedades que han actualizado sus ventanas a sistemas de rotura de puente térmico y doble acristalamiento, o que han sustituido calderas de gasoil antiguas por sistemas de aerotermia o biomasa, pueden alcanzar fácilmente una letra D o incluso C. Mejorar el aislamiento de la cubierta es la intervención más rentable en esta zona para subir un escalón en la escala energética.
La normativa que regula este trámite en la región es clara y estricta. El registro se realiza a través del Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), dependiente de la Consejería de Economía y Hacienda. Este organismo es el encargado de supervisar las certificaciones y emitir la etiqueta energética oficial que debe exhibirse en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler.
El certificado tiene una validez máxima de 10 años, salvo que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización normativa. Es responsabilidad del propietario renovar el certificado si este caduca o si se realizan reformas sustanciales que puedan mejorar la eficiencia del inmueble. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica recalcan que este documento es una herramienta de transparencia para el mercado inmobiliario.
No disponer del certificado energético Madrigalejo del Monte para anunciar una vivienda puede acarrear sanciones económicas considerables según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se clasifican en:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información o actuar como técnico certificador sin serlo.
En una localidad con un mercado de alquiler residencial y turístico creciente, el control por parte de los portales inmobiliarios y de la administración es cada vez más riguroso, por lo que tramitar el CEE es la mejor inversión para evitar recargos innecesarios.