El parque inmobiliario de Lerma, compuesto por unas 2274 unidades, presenta una dualidad marcada. Por un lado, el casco histórico cuenta con edificaciones de mampostería y muros de gran espesor que, si bien ofrecen inercia térmica, suelen carecer de aislamientos modernos, obteniendo frecuentemente calificaciones E, F o G. Por otro lado, las construcciones posteriores al año 2007, que siguen el Código Técnico de la Edificación, suelen alcanzar niveles D o C. Dado que Lerma se sitúa en la zona climática D1, los mayores consumos energéticos se destinan a calefacción. Para mejorar la letra en el certificado energético en Lerma, las recomendaciones más efectivas suelen ser el trasdosado de muros con lana de roca, la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, y la actualización de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa, muy eficientes en entornos rurales de Burgos.
La normativa que regula la certificación de eficiencia energética es de ámbito nacional (RD 390/2021), pero la gestión del registro es competencia de la Junta de Castilla y León. El órgano encargado es el Ente Regional de la Energía (EREN), que gestiona el portal CEREN (Certificación Energética de Edificios). Es obligatorio que el certificado esté debidamente inscrito en este registro para que la etiqueta energética tenga validez ante terceros. Al finalizar el proceso, el propietario recibe un resguardo de presentación y la etiqueta oficial, que muestra la escala de colores de la A a la G. Este documento tiene una validez de 10 años, excepto cuando la calificación energética sea una G, en cuyo caso la validez máxima se reduce a 5 años. Es fundamental conservar el documento original para entregarlo al comprador o mostrarlo al arrendatario.
No disponer del certificado energético en Lerma puede acarrear graves consecuencias económicas y legales. La Ley 8/2013 establece un régimen sancionador con multas que varían según la gravedad de la infracción. Las sanciones leves (de 300 a 600 €) se aplican por publicitar un inmueble sin mencionar su calificación energética. Las graves (de 601 a 1.000 €) incluyen vender o alquilar sin entregar el certificado al destinatario. Por último, las muy graves (de 1.001 a 6.000 €) se reservan para casos de falsedad documental. Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el comprador o inquilino al no cumplirse los requisitos informativos legales. En Lerma, el control sobre anuncios en portales inmobiliarios ha aumentado significativamente, por lo que es esencial regularizar el trámite antes de poner la vivienda en el mercado.
Además del certificado energético, los edificios en Lerma con una antigüedad superior a los 40 o 50 años pueden estar obligados a pasar la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o el Informe de Evaluación del Edificio (IEE). Este último trámite incluye el propio certificado de eficiencia energética, por lo que es una oportunidad para cumplir con ambas normativas de forma simultánea. Asimismo, para la obtención de subvenciones de rehabilitación energética de los fondos Next Generation en Castilla y León, disponer de un CEE previo y posterior a la reforma es un requisito indispensable para demostrar el ahorro de energía primaria conseguido.