Según la normativa vigente, solo los técnicos competentes pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros de diversas especialidades, todos ellos debidamente colegiados. En el caso de La Línea de la Concepción, contar con un técnico que conozca bien la provincia de Cádiz es una ventaja competitiva, ya que están familiarizados con los materiales constructivos típicos de la zona y la incidencia del levante en la climatización.
El técnico tiene la responsabilidad de realizar una inspección al inmueble obligatoria, donde tomará medidas, analizará los puentes térmicos, el tipo de cerramientos, las ventanas y los sistemas de agua caliente sanitaria. Esta visita es el pilar de la validez del certificado y garantiza que la calificación obtenida (desde la A hasta la G) se ajusta a la realidad física de la vivienda.
El parque de viviendas en La Línea de la Concepción es heterogéneo. En zonas como el centro histórico o barrios tradicionales como La Atunara y San Bernardo, predominan edificaciones construidas entre 1960 y 1980, antes de la primera gran normativa térmica en España. En estos inmuebles es habitual obtener una calificación E o F debido a la falta de aislamiento en cámaras de aire y ventanas de vidrio sencillo.
Por otro lado, las nuevas promociones en zonas de expansión y urbanizaciones modernas suelen alcanzar letras C o B gracias a la implementación de sistemas de energía solar para el agua caliente y mejores envolventes térmicas. Para mejorar la nota en un piso estándar de La Línea, las acciones más eficaces suelen ser el trasdosado de paredes exteriores y la sustitución de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y doble acristalamiento, reduciendo el consumo energético en más de un 30%.
La normativa de referencia es el Real Decreto 390/2021 a nivel estatal, que endurece las obligaciones de certificación. En el ámbito autonómico, la gestión recae en la Consejería de la Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa de la Junta de Andalucía. El registro se realiza a través de la plataforma telemática PUES (Portal de Unificación de Entidades de Suministro).
Una particularidad de Andalucía es que el registro es obligatorio tanto para la venta como para el alquiler, y la etiqueta emitida tiene una validez máxima de 10 años, salvo en los casos en los que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es fundamental que el certificado esté debidamente firmado por el técnico y cuente con el resguardo de presentación en el registro andaluz para ser considerado válido ante cualquier inspección o trámite notarial.
No disponer del certificado energético en La Línea de la Concepción puede acarrear graves consecuencias económicas y jurídicas. La Ley 8/2013 define las infracciones en tres niveles:
- Leves (300€ a 600€): Publicitar la venta o alquiler de una vivienda sin mencionar su calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como certificador sin ser técnico competente.
Dada la importancia del sector turístico y el alquiler residencial en la zona del Campo de Gibraltar, las inspecciones en portales inmobiliarios han aumentado, haciendo que sea imprescindible contar con el documento antes de publicar cualquier anuncio.
Además del certificado energético, los propietarios en La Línea de la Concepción pueden requerir otros documentos técnicos según la antigüedad de la finca. Los edificios de más de 50 años deben superar la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o el Informe de Evaluación del Edificio (IEE). Estos trámites son complementarios y, a menudo, se pueden contratar conjuntamente con el CEE para reducir costes de desplazamiento del técnico. Asimismo, para la contratación de suministros en viviendas nuevas o tras reformas integrales, puede ser necesario el boletín eléctrico o la cédula de habitabilidad, aunque en Andalucía esta última ha sido simplificada por la licencia de ocupación.