De acuerdo con la normativa nacional, solo los técnicos competentes pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros e ingenieros técnicos debidamente colegiados. En Jimena de la Frontera, contamos con una red de profesionales locales con amplia experiencia en la arquitectura tradicional de la zona y en las nuevas urbanizaciones. El técnico responsable realizará obligatoriamente una inspección al inmueble para tomar datos de la envolvente térmica (muros, ventanas, techos) y de las instalaciones (caldera, aire acondicionado, termosolar). No confíe en servicios que no ofrezcan la visita presencial, ya que el certificado carecería de validez legal y podría acarrear sanciones administrativas graves para el propietario.
El parque de viviendas de Jimena de la Frontera cuenta con aproximadamente 4.857 unidades, con una mezcla notable entre el casco histórico y zonas de expansión. Debido a que gran parte de las edificaciones son anteriores al CTE de 2006, la calificación energética más habitual oscila entre las letras E y G. Las casas de pueblo tradicionales, aunque poseen muros gruesos de gran inercia térmica, suelen penalizar en el certificado por la falta de aislamiento en cubiertas y ventanas de vidrio sencillo. Por el contrario, las viviendas construidas tras 2007 suelen alcanzar niveles D o C. En esta zona climática A4, las mejoras que más incrementan la letra son la sustitución de ventanas por carpinterías con rotura de puente térmico y la instalación de sistemas de climatización eficiente mediante aerotermia o placas solares fotovoltaicas, muy rentables dado el alto número de horas de sol en Cádiz.
El marco legal que regula la eficiencia energética en España es el RD 390/2021, pero la gestión administrativa recae sobre la Junta de Andalucía. El órgano competente es la Consejería de Industria, Energía y Minas, que gestiona el Registro Andaluz de Certificados de Eficiencia Energética. Es obligatorio que el certificado esté debidamente inscrito para que tenga validez legal ante una compraventa o contrato de arrendamiento. Una vez registrado, se emite la etiqueta energética, que tiene una validez máxima de 10 años, a menos que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica supervisan que estos registros cumplan con los estándares de calidad europeos.
No disponer del certificado energético en Jimena de la Frontera cuando es obligatorio puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones leves, como anunciar el inmueble sin mencionar la calificación energética, conllevan multas de 300 a 600 euros. Las graves, como vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario, pueden alcanzar los 1.000 euros. En casos muy graves, como la falsificación del documento, la multa puede llegar a los 6.000 euros. Además de la sanción económica, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el comprador, generando un problema legal de mayor envergadura para el vendedor.
Además del certificado energético, los propietarios en Jimena de la Frontera con edificios de más de 30 o 50 años (según ordenanza local) pueden requerir la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o el Informe de Evaluación del Edificio (IEE). Aunque en Andalucía no se exige cédula de habitabilidad para viviendas de segunda ocupación (se sustituye por la Licencia de Ocupación), el CEE es el documento técnico más solicitado. Aprovechar la visita del técnico para realizar otros informes puede suponer un ahorro de costes logísticos importante.