Según lo establecido en el RD 390/2021, el certificado de eficiencia energética debe ser realizado por un técnico competente que posea la titulación académica habilitante. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros de diversas especialidades. En La Horra, trabajamos con profesionales colegiados en sus respectivos consejos provinciales de Burgos, lo que aporta una garantía de seguridad jurídica y técnica al propietario.
La labor del técnico es fundamental, ya que debe realizar una inspección al inmueble obligatoria para verificar las características reales de la vivienda. No confíes en servicios que prometen el certificado sin visita, ya que carecen de validez legal y pueden derivar en sanciones graves. El técnico evaluará aspectos como la orientación, el año de construcción y la eficiencia de la caldera, elementos clave para determinar la calificación final.
El parque de viviendas de La Horra, con cerca de 288 unidades, refleja la arquitectura tradicional de la Ribera del Duero burgalesa. Predominan las casas unifamiliares de muros anchos de piedra o ladrillo antiguo y los edificios de baja altura. Debido a la antigüedad de muchas de estas construcciones, es habitual encontrar calificaciones energéticas situadas en las letras E, F o G.
Estas letras indican un consumo elevado de energía para mantener el confort térmico, especialmente bajo el clima de la zona D3, caracterizado por heladas frecuentes. Para mejorar esta calificación y subir al menos una letra (por ejemplo, de una E a una D), las recomendaciones técnicas suelen centrarse en: 1. Mejora del aislamiento en bajocubierta. 2. Sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico y doble vidrio. 3. Renovación de sistemas de calefacción por equipos de condensación o aerotermia, aprovechando las ayudas a la rehabilitación energética actuales.
La normativa que rige este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, pero la gestión administrativa recae sobre la Junta de Castilla y León. El órgano competente es el Ente Regional de la Energía (EREN), que gestiona el Registro de Certificaciones de Eficiencia Energética de Edificios. Es obligatorio que el certificado esté debidamente inscrito para que tenga validez legal en contratos de arrendamiento o escrituras de compraventa.
Una vez registrado, el propietario recibe la etiqueta energética oficial, que tiene una validez de 10 años, excepto si la calificación es G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. El cumplimiento de este trámite es supervisado por los organismos de consumo y vivienda, basándose en las directrices del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y el IDAE.
No disponer del certificado energético en La Horra cuando existe obligación legal puede acarrear consecuencias económicas importantes. Según la Ley 8/2013, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, las infracciones se clasifican en leves, graves y muy graves, con multas que oscilan entre los 300 y los 6.000 euros.
- Infracciones leves (300€ - 600€): Anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Infracciones graves (601€ - 1.000€): Vender o alquilar sin entregar el certificado válido al comprador o arrendatario.
- Infracciones muy graves (1.001€ - 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin serlo.
En una localidad de mercado inmobiliario activo como La Horra, especialmente por el interés en viviendas rurales, los portales inmobiliarios exigen el código de registro para publicar cualquier anuncio, bloqueando aquellos que no cumplen la ley.