Según el Real Decreto 390/2021, el certificado debe ser realizado por un técnico competente que posea la titulación académica habilitante, como arquitectos, aparejadores o ingenieros. En Jun, trabajamos con profesionales colegiados que conocen perfectamente las tipologías constructivas de la zona de Granada. La labor del técnico incluye la inspección al inmueble, donde se miden huecos, se analizan los materiales de la fachada (envolvente térmica) y se revisan los sistemas de calefacción y agua caliente sanitaria. Elegir un técnico con experiencia local en Jun garantiza que las propuestas de mejora energética sean realistas y adaptadas al clima de la zona D3, lo que puede revalorizar el inmueble en el mercado inmobiliario granadino.
El parque de 1.475 viviendas en Jun presenta una tipología mixta. Por un lado, encontramos el casco antiguo con construcciones tradicionales y, por otro, un crecimiento notable de unifamiliares y urbanizaciones desarrolladas entre los años 1990 y 2010. Debido a la normativa de aislamiento de la época, la calificación más frecuente en Jun suele situarse entre la letra E y la D. Los inmuebles anteriores a 1980, sin aislamiento en cámaras de aire, suelen caer hacia la letra F o G. Para mejorar esta nota en la zona climática D3, las acciones más efectivas suelen ser la sustitución de ventanas por carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, así como la actualización de calderas antiguas por sistemas de aerotermia o biomasa, muy eficientes en entornos periféricos a la capital como es Jun.
En Andalucía, el registro de estos documentos es gestionado por la Consejería de Industria, Energía y Minas a través del Registro Andaluz de Certificados de Eficiencia Energética. Es obligatorio que todo certificado energético en Jun esté debidamente inscrito para que tenga validez legal ante notario o en contratos de arrendamiento. El proceso sigue las directrices del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Una vez registrado, se emite la etiqueta energética oficial, que tiene una validez de 10 años, a menos que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. No disponer del documento registrado puede acarrear la nulidad del contrato de alquiler o venta, además de posibles sanciones administrativas.
La Ley 8/2013 establece un régimen sancionador estricto para proteger a los consumidores. En Jun, las inspecciones pueden derivar en multas que oscilan entre los 300€ y los 6.000€. Las infracciones leves, como anunciar un piso en portales como Idealista o Fotocasa sin mencionar su calificación energética, suelen conllevar multas de hasta 600€. Las infracciones graves, como vender un inmueble sin entregar el certificado al comprador, pueden alcanzar los 1.000€. Dado el dinamismo del mercado de alquiler en las zonas limítrofes con Granada capital, es vital contar con el certificado energético Jun actualizado para evitar denuncias de inquilinos o inspecciones de oficio de la administración autonómica.