Haza es un núcleo rural histórico con un parque de aproximadamente 37 unidades residenciales. La mayoría de estas construcciones son anteriores a la normativa de aislamiento térmico de 1979 (NBE-CT-79), lo que suele resultar en calificaciones energéticas bajas, generalmente situadas entre las letras E, F y G. Al estar situada en una zona climática D3, los edificios en Haza sufren una alta demanda de calefacción debido a los inviernos fríos de la meseta burgalesa. Las viviendas típicas de piedra y muros gruesos ofrecen una inercia térmica interesante, pero suelen fallar en el aislamiento de cubiertas y la estanqueidad de las ventanas. Para mejorar la letra en el certificado energético, las recomendaciones más efectivas en esta zona suelen ser el aislamiento de bajo cubierta, la sustitución de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia y el cambio de carpinterías sencillas por vidrios bajo emisivos con rotura de puente térmico.
La normativa que regula el certificado de eficiencia energética en Haza emana del Real Decreto 390/2021 a nivel estatal, pero su gestión operativa depende de la Junta de Castilla y León. El organismo encargado es el Ente Regional de la Energía (EREN), que gestiona el registro oficial denominado CEREN. Es obligatorio registrar el certificado para que este tenga validez legal ante notario o en contratos de arrendamiento. Una vez registrado, se obtiene la etiqueta energética, que debe incluirse en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler en portales inmobiliarios. El incumplimiento de este registro es una infracción que puede ser detectada fácilmente por los servicios de inspección autonómicos, especialmente tras la digitalización de los procesos administrativos en la provincia de Burgos.
La Ley 8/2013 establece un régimen sancionador estricto para proteger los derechos de los consumidores. En Haza, no disponer de un certificado energético válido al anunciar una propiedad puede acarrear multas que se dividen en tres niveles:
- Infracciones leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética o no renovar un certificado caducado.
- Infracciones graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado original al comprador o arrendatario.
- Infracciones muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico sin la titulación requerida.
Dada la baja inversión que supone el trámite en comparación con el riesgo de sanción, es altamente recomendable contar con el documento en vigor antes de iniciar cualquier gestión comercial.
Además del certificado energético, los propietarios en Haza pueden requerir otros documentos técnicos según la antigüedad y el estado del edificio. Al ser un núcleo rural con edificaciones históricas, la Inspección Técnica de Edificios (ITE) es obligatoria para inmuebles de más de 30 o 40 años, dependiendo de la ordenanza municipal o provincial. Asimismo, para solicitar ayudas a la rehabilitación energética (Fondos Next Generation), es indispensable contar con el certificado energético previo y posterior a la obra. Si necesitas una cédula de habitabilidad o un informe de evaluación del edificio, nuestros técnicos en Burgos pueden ofrecerte un presupuesto combinado para optimizar los costes de desplazamiento.