De acuerdo con el RD 390/2021, solo los técnicos competentes pueden suscribir estos informes. En el área de Gójar, contamos con una red de arquitectos, aparejadores e ingenieros colegiados y habilitados para ejercer en la provincia de Granada. La elección de un técnico local es vital, ya que conocen perfectamente la normativa urbanística de la zona y las particularidades constructivas de los municipios del cinturón de Granada. El técnico tiene la responsabilidad legal de realizar la inspección al inmueble presencialmente, verificando elementos críticos como el aislamiento de fachadas y la eficiencia de los sistemas de climatización. No confíe en servicios que prometen el certificado sin desplazamiento, ya que carecerían de validez legal y podrían derivar en multas administrativas graves tanto para el técnico como para el propietario.
El parque de 2.417 viviendas en Gójar es diverso, predominando las viviendas unifamiliares y adosadas construidas durante la expansión residencial de finales de los 90 y principios de los 2000. Debido a la normativa vigente en esas décadas, la calificación más frecuente que solemos encontrar es la letra E. No obstante, en el casco antiguo de la localidad, con edificaciones anteriores a 1980, es habitual obtener calificaciones de tipo F o G debido a la falta de rotura de puente térmico en ventanas y aislamientos deficientes. Por el contrario, las promociones de obra nueva en las zonas de expansión suelen alcanzar letras B o C. Para mejorar la nota en Gójar, las recomendaciones más efectivas suelen ser la instalación de calderas de condensación o sistemas de aerotermia, así como la mejora del trasdosado en paredes que dan al exterior, lo cual es especialmente rentable en la zona climática D3 donde el gasto en calefacción es significativo.
En la comunidad autónoma de Andalucía, el organismo encargado de gestionar estos documentos es el Registro de Certificados Energéticos de la Junta de Andalucía, integrado en el sistema PUEA. Tras realizar la inspección técnica, es obligatorio inscribir el informe para que la administración emita la etiqueta energética oficial. Este registro es el que otorga validez legal al documento frente a notarios y portales inmobiliarios. El marco legal se apoya en el RD 390/2021 a nivel nacional, que amplió la obligatoriedad del certificado a más supuestos, como edificios de más de 500 m² de uso público o inmuebles que realicen reformas de cierta envergadura. Las fuentes oficiales, como el IDAE y la Consejería de Industria, Energía y Minas, recalcan que el certificado tiene una validez máxima de 10 años, salvo que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años, obligando a una renovación más frecuente para fomentar la rehabilitación energética.
Incumplir la normativa de eficiencia energética en Gójar puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013. Las multas se dividen en tres niveles: las leves (300€ a 600€) por publicitar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética; las graves (601€ a 1.000€) por no entregar el certificado al comprador o arrendatario; y las muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado de la inspección. En una localidad con un mercado de alquiler activo como Gójar, los inspectores de la administración autonómica y los propios portales inmobiliarios como Idealista monitorizan que cada anuncio incluya su etiqueta correspondiente. Además, sin este documento, un notario bloqueará la firma de cualquier escritura de compraventa, lo que puede causar retrasos costosos y la pérdida de operaciones comerciales.