El municipio de Garray presenta un parque inmobiliario compuesto por 504 unidades, donde predominan las viviendas unifamiliares y las construcciones tradicionales de baja altura. Dado que una parte significativa de las edificaciones son previas a la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación de 2006, la calificación energética más común es la E o la F. La zona climática D3 de Soria es exigente; los inviernos largos requieren sistemas de calefacción robustos. En viviendas construidas entre 1980 y 2000, es habitual encontrar calificaciones E debido a aislamientos insuficientes en cámaras de aire. Para mejorar la letra y subir a una D o C, las recomendaciones más efectivas en Garray suelen ser el trasdosado de fachadas con lana de roca o la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías de PVC con rotura de puente térmico y doble acristalamiento bajo emisivo. La obra nueva o rehabilitaciones integrales post-2010 suelen alcanzar niveles B o incluso A si incorporan aerotermia o biomasa.
La normativa que rige el proceso es el RD 390/2021 a nivel estatal, pero la gestión administrativa recae en el Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), dependiente de la Consejería de Economía y Hacienda. Este organismo es el encargado de custodiar el registro de certificados y emitir la etiqueta oficial que contiene el código de registro único. Es obligatorio que cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler en Garray muestre la imagen de la etiqueta con sus consumos y emisiones. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica recalcan que el certificado tiene una validez máxima de 10 años, excepto cuando la calificación es de clase G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Una vez registrado, el propietario recibe un resguardo que le permite realizar cualquier trámite comercial de inmediato.
No disponer del certificado energético en Garray para una vivienda en venta o alquiler conlleva riesgos económicos considerables. Según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, las sanciones se dividen en tres grados: las leves (de 300 a 600€) por anunciar el inmueble sin mencionar la calificación; las graves (de 601 a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario; y las muy graves (de 1.001 a 6.000€) por falsear el resultado del documento. En una localidad de 625 habitantes como Garray, el control sobre el mercado del alquiler es creciente, y las plataformas digitales están obligadas a denunciar anuncios que carezcan de la información energética. Además, la falta de este documento puede paralizar una firma ante notario en Soria, causando retrasos costosos en las transacciones.