De acuerdo con el RD 390/2021, solo los técnicos competentes que posean una titulación académica y profesional habilitante pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros e ingenieros técnicos debidamente colegiados. En Fuentelmonge, es fundamental contar con un profesional que realice la inspección al inmueble de forma presencial, ya que debe verificar personalmente aspectos como la composición de los cerramientos, el tipo de carpintería exterior y la eficiencia de las calderas o sistemas de climatización. En nuestra plataforma, solo trabajamos con técnicos expertos en el parque inmobiliario de Castilla y León, asegurando que cada certificado refleje la realidad física de la vivienda y cumpla con los estándares de rigor exigidos por la Dirección General de Energía y Minas de la Junta.
Fuentelmonge, con sus 151 viviendas, presenta un parque inmobiliario típico de los núcleos rurales de Soria. La mayoría de las construcciones son anteriores a la normativa de aislamiento de 1979, lo que suele resultar en calificaciones energéticas situadas en las letras E, F o G. Estas viviendas suelen presentar muros de carga de gran espesor pero carecen de rotura de puente térmico en ventanas. No obstante, las rehabilitaciones recientes en la zona han permitido que muchos inmuebles alcancen niveles D o incluso C mediante la instalación de calderas de biomasa, muy comunes en la provincia, o la mejora del aislamiento en cubiertas. Dado que Fuentelmonge se encuentra en la zona climática D3, el gasto en calefacción es el factor dominante en la etiqueta. Mejorar los vidrios a doble acristalamiento y sustituir sistemas antiguos de gasoil por aerotermia son las acciones que más elevan la letra energética en esta localidad.
La normativa que rige el certificado energético Fuentelmonge emana del marco estatal del Ministerio para la Transición Ecológica, pero su gestión práctica recae en la Junta de Castilla y León. El organismo encargado es el Registro de Certificaciones Energéticas de Edificios (CEREN). Tras la visita obligatoria, el técnico debe registrar telemáticamente el archivo .xml generado. Castilla y León exige el pago de una tasa administrativa que, para viviendas individuales, ronda los 29,10 euros. Una vez registrado, se obtiene la etiqueta energética, que tiene una validez de 10 años, a menos que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización normativa. Es vital conservar tanto el informe completo como la etiqueta, ya que son documentos requeridos por notarios y registradores en cualquier operación de compraventa.
El incumplimiento de la obligación de disponer de un certificado de eficiencia energética válido puede acarrear sanciones severas según la Ley 8/2013 y el texto refundido de la Ley de Suelo. Las multas se dividen en tres categorías: leves (300€ a 600€) por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación; graves (601€ a 1.000€) por no entregar el certificado al comprador o arrendatario; y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear la información. En un entorno como Fuentelmonge, donde el mercado de segunda mano y el alquiler residencial o de turismo rural es específico, los portales inmobiliarios filtran cada vez más los anuncios sin etiqueta, lo que puede invisibilizar su propiedad. Además, el comprador tiene derecho legal a rescindir el contrato o reclamar daños si se descubre que el CEE no existe o es fraudulento.