Según el RD 390/2021, el certificado debe ser realizado obligatoriamente por un técnico competente que posea la titulación académica de arquitecto, arquitecto técnico, ingeniero o ingeniero técnico. En El Molar, contamos con una red de profesionales colegiados que realizan la inspección al inmueble de forma presencial, requisito indispensable para la validez legal del documento. El técnico no solo mide las estancias, sino que analiza la transmitancia térmica de los muros, la calidad de las ventanas y la eficiencia de los sistemas de climatización. Elegir un técnico con experiencia en la provincia de Madrid garantiza que el registro se realice sin errores de forma y que las recomendaciones de mejora sean realistas para el clima de la zona.
El Molar cuenta con un parque de aproximadamente 3.491 viviendas con una tipología mixta. En el casco histórico predominan edificios de mediana edad y casas de pueblo, donde la calificación energética más habitual suele situarse entre las letras E y G, debido a la ausencia de aislamiento térmico en cámaras de aire. Por otro lado, las nuevas promociones y viviendas unifamiliares construidas tras la entrada en vigor del CTE de 2007 suelen alcanzar calificaciones C o D. Dado que El Molar se sitúa en la zona climática D3, con inviernos fríos, las mejoras que más impacto tienen en la letra final son el cambio de ventanas por sistemas de rotura de puente térmico y la sustitución de calderas antiguas por sistemas de aerotermia o condensación, que pueden elevar la eficiencia hasta un 30%.
La normativa que regula el certificado energético en El Molar es de ámbito estatal (Real Decreto 390/2021), pero su gestión depende directamente de la Comunidad de Madrid. El órgano encargado del registro es la Dirección General de Descarbonización y Transición Energética. Es fundamental que, tras la visita, el certificado se registre oficialmente; de lo contrario, el documento carece de validez legal para cualquier contrato de compraventa o alquiler. La administración madrileña emite una etiqueta energética que incluye un número de registro único. Este trámite es esencial para cumplir con las fuentes oficiales del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, asegurando que la vivienda cumple con los estándares europeos de sostenibilidad.
No disponer del certificado energético en El Molar cuando se anuncia un inmueble puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013. Las infracciones se dividen en leves, graves y muy graves. Por ejemplo, publicar un anuncio en Idealista o Fotocasa sin incluir la calificación energética puede suponer una multa de 300 a 600 euros. Vender o alquilar una vivienda sin entregar el certificado original al comprador o arrendatario se considera una infracción grave, con sanciones que pueden alcanzar los 1.000 a 6.000 euros. En una localidad con un mercado de alquiler activo, el control administrativo es cada vez mayor, por lo que disponer de la etiqueta vigente por 10 años es la mejor inversión para evitar problemas legales.