Según la normativa vigente, solo los técnicos competentes pueden emitir el certificado de eficiencia energética El Maíllo. Estos profesionales deben poseer una titulación habilitante como arquitectura, arquitectura técnica, ingeniería o ingeniería técnica, y estar debidamente colegiados. La elección de un técnico local en la provincia de Salamanca garantiza un conocimiento profundo de las soluciones constructivas típicas de la comarca de la Sierra de Francia. El técnico tiene la responsabilidad de realizar una inspección al inmueble obligatoria para verificar elementos críticos: el espesor de los muros, el tipo de vidrio en ventanas y la eficiencia de los sistemas de calefacción, que en esta zona suelen basarse en biomasa o gasoil debido a la altitud y clima.
El parque inmobiliario de El Maíllo cuenta con aproximadamente 315 unidades residenciales, caracterizadas por ser mayoritariamente viviendas unifamiliares de construcción tradicional. Debido a que gran parte del parque fue construido antes de la entrada en vigor del CTE de 2006, la calificación más frecuente suele oscilar entre las letras E y G. Las viviendas de piedra o adobe sin aislamiento térmico moderno presentan una alta demanda energética en la zona climática D3. Para mejorar esta calificación y subir al menos una letra en la escala energética, las recomendaciones técnicas más efectivas en la zona suelen ser el trasdosado interior de muros exteriores y la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico y doble acristalamiento bajo emisivo.
La tramitación del CEE en El Maíllo se rige por el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional y por las directrices de la Dirección General de Energía y Minas de la Junta de Castilla y León. El organismo encargado de la gestión es el Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), a través de su plataforma telemática CEREN. Es obligatorio que el certificado esté registrado para que tenga validez legal; un informe sin el número de registro autonómico no permite la publicación del inmueble en portales inmobiliarios. El propietario debe conservar el certificado original durante sus 10 años de validez (reducidos a 5 años si la calificación obtenida es una G), entregándolo al comprador o mostrando una copia al arrendatario al inicio del contrato.
No disponer del certificado energético en El Maíllo al anunciar una propiedad puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética obtenida.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico sin serlo.
Además de la multa, el contrato de arrendamiento podría ser impugnado por el inquilino y la compraventa podría sufrir retrasos en notaría, ya que los notarios en Salamanca exigen el código de registro del certificado para formalizar la operación.