Según establece el RD 390/2021, el certificado debe ser realizado obligatoriamente por un técnico competente. Este perfil corresponde a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros o ingenieros técnicos que estén colegiados en su respectivo colegio profesional, como el Colegio Oficial de Arquitectos de Granada. La normativa exige que el técnico realice una inspección al inmueble presencial para verificar datos como el grosor de los muros, el tipo de carpintería metálica, el acristalamiento y los sistemas de climatización (calderas, aire acondicionado o termos eléctricos). Elegir un técnico local con experiencia en la zona de la Vega de Granada garantiza un conocimiento profundo de las soluciones constructivas típicas de la comarca, lo que se traduce en una calificación más precisa y realista.
Cúllar Vega ha experimentado un crecimiento notable, pasando de un núcleo rural tradicional a una zona residencial consolidada con 3.067 viviendas. El parque inmobiliario combina el casco antiguo, con viviendas de muros de carga de gran espesor pero escaso aislamiento, y urbanizaciones más recientes construidas bajo normativas como la NBE-CT-79 o el CTE de 2006. En las viviendas construidas entre 1980 y 2007, lo habitual es obtener una calificación E o F. Por el contrario, las promociones de obra nueva o rehabilitaciones integrales suelen alcanzar niveles B o C gracias a mejores cerramientos y aerotermia. Dado que Cúllar Vega está en la zona climática D3, las mejoras más efectivas para subir la letra de la etiqueta suelen ser el trasdosado de fachadas con aislante térmico y la sustitución de ventanas antiguas por modelos con rotura de puente térmico y doble acristalamiento bajo emisivo.
En la comunidad autónoma de Andalucía, el organismo encargado de gestionar estos documentos es la Consejería de Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa, a través del Registro de Certificados Energéticos de Andalucía. El marco legal se apoya en el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, que amplió la obligatoriedad del certificado a inmuebles de más de 500 m2 de uso público y a aquellos que se sometan a reformas o variaciones en su envolvente térmica. Una particularidad importante en la región es la ausencia de tasas administrativas para el registro de certificados de viviendas, lo que facilita el cumplimiento de la ley. La etiqueta energética emitida tiene una validez máxima de 10 años, excepto si la calificación obtenida es una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la normativa vigente.
No disponer del certificado energético vigente en Cúllar Vega al anunciar una vivienda puede acarrear sanciones graves según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se dividen en tres categorías: leves (300€ a 600€) por anunciar sin mencionar la calificación; graves (601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario; y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear la información del registro. En una localidad con alta demanda de alquiler residencial por su proximidad a Granada capital, los portales inmobiliarios y los inspectores de consumo son muy estrictos con la presencia de la etiqueta oficial. Además, la ausencia del CEE puede provocar la nulidad del contrato de arrendamiento o la paralización de la venta en notaría.