El parque de viviendas de Churriana de la Vega, compuesto por unas 6.895 unidades, presenta una dualidad clara. Por un lado, el casco antiguo cuenta con edificaciones previas a la normativa térmica de 1979, donde lo habitual es encontrar calificaciones energéticas de tipo E, F o incluso G debido a la falta de aislamiento en cámaras de aire. Por otro lado, el gran crecimiento experimentado entre 2000 y 2010 ha dejado un volumen importante de bloques de pisos y unifamiliares con calificaciones D o E. Dada la zona climática D3, las viviendas en Churriana suelen penalizar por el consumo de calefacción en invierno. Para mejorar la letra y subir a una C o B, las intervenciones más efectivas en la zona suelen ser la sustitución de ventanas por carpinterías con rotura de puente térmico y la instalación de calderas de condensación o sistemas de aerotermia, muy recomendados en las nuevas urbanizaciones del municipio.
La normativa que regula el certificado de eficiencia energética en Churriana de la Vega emana del marco estatal del RD 390/2021, pero su gestión práctica depende de la Junta de Andalucía. El órgano encargado es la Dirección General de Energía de la Consejería de Industria, Energía y Minas. El registro se realiza de manera telemática a través del sistema PUCE. Una de las ventajas para los ciudadanos de Churriana es que, a diferencia de otras comunidades autónomas, Andalucía no aplica tasas por el registro de certificados de viviendas existentes, lo que simplifica el trámite. Es obligatorio que el certificado esté firmado digitalmente por el técnico y que el propietario conserve el documento original y la etiqueta oficial durante sus 10 años de validez (o 5 años si la calificación obtenida es una G).
No disponer del certificado energético Churriana de la Vega al anunciar un inmueble puede acarrear sanciones graves según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se dividen en tres niveles: las leves (300€ a 600€) por anunciar sin mencionar la calificación; las graves (601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario; y las muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado o actuar sin ser técnico competente. En una zona con alta rotación de alquiler residencial debido a su cercanía con Granada capital, la inspección de consumo y las plataformas inmobiliarias como Idealista o Fotocasa son estrictas con la visualización de la etiqueta energética, bloqueando anuncios que carezcan de ella.