De acuerdo con el RD 390/2021, el certificado de eficiencia energética debe ser realizado exclusivamente por un técnico competente. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros e ingenieros técnicos debidamente colegiados. Para una propiedad en Catoira, es fundamental contar con un técnico que conozca bien el clima de las Rías Baixas y la arquitectura tradicional gallega. El técnico es responsable de realizar la inspección al inmueble, verificar las instalaciones de calefacción y ACS (Agua Caliente Sanitaria), y analizar los puentes térmicos. Elegir un técnico con experiencia en la provincia de Pontevedra asegura que las propuestas de mejora para subir de letra (como el cambio de ventanas o la mejora del aislamiento en cámaras) sean realistas y adaptadas a las subvenciones vigentes en la comunidad autónoma.
Catoira cuenta con un parque de 1496 viviendas donde conviven construcciones de piedra tradicionales con edificaciones de finales del siglo XX. La tipología predominante es la vivienda unifamiliar aislada, muchas de ellas construidas antes de 1980, careciendo de aislamiento térmico moderno. En estos casos, la calificación energética más habitual oscila entre las letras E y G. Las viviendas construidas bajo el amparo del CTE (Código Técnico de la Edificación) a partir de 2007 suelen alcanzar niveles D o C. Dado que Catoira se sitúa en la zona climática C1, las mayores pérdidas energéticas se producen por la envolvente. Para mejorar la calificación, solemos recomendar la instalación de calderas de biomasa o bombas de calor aerotérmicas, soluciones muy eficientes en el clima húmedo de Galicia que pueden elevar la etiqueta hasta una B o incluso una A en rehabilitaciones integrales.
El marco legal estatal lo define el RD 390/2021, pero la gestión administrativa recae en el Instituto Enerxético de Galicia (INEGA). Es obligatorio registrar el certificado para que este tenga validez legal ante notario o en contratos de arrendamiento. El registro en Galicia es 100% telemático y requiere la firma digital del técnico. Una vez tramitado, se emite la etiqueta energética oficial, que tiene una validez de 10 años, excepto si la calificación es G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es importante mencionar que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico supervisa que estos registros cumplan con los estándares de calidad. Si su certificado fue emitido hace más de una década, deberá renovarlo obligatoriamente antes de publicar cualquier anuncio de venta o alquiler en portales inmobiliarios.
No disponer del certificado energético en Catoira no solo impide la formalización de la venta o el alquiler ante notario, sino que expone al propietario a sanciones según la Ley 8/2013. Las multas leves (de 300€ a 600€) se aplican por publicitar un inmueble sin mencionar su calificación energética. Las graves (de 601€ a 1.000€) incluyen vender o alquilar sin entregar el certificado válido al receptor. Por último, las muy graves (de 1.001€ a 6.000€) se reservan para la falsificación de datos o actuar como técnico sin serlo. En un mercado como el de Catoira, donde el alquiler residencial y vacacional tiene presencia, las inspecciones de consumo son cada vez más frecuentes, verificando que los anuncios en portales como Idealista o Fotocasa incluyan la etiqueta oficial.