De acuerdo con la normativa vigente, solo los técnicos competentes pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros e ingenieros técnicos debidamente colegiados. En Braojos, nuestros técnicos no solo poseen la titulación requerida, sino que conocen profundamente las particularidades constructivas de la zona. La inspección al inmueble es un requisito innegociable por ley; el técnico debe verificar personalmente datos como el año de construcción (fundamental para determinar el tipo de muros), el tipo de carpintería (ventanas de madera, aluminio o PVC) y la eficiencia de la caldera o sistema de climatización. Elegir un técnico cualificado asegura que las recomendaciones de mejora incluidas en el informe sean realistas y ayuden a revalorizar la propiedad.
Braojos es un núcleo rural con una tipología de vivienda muy definida. Gran parte de sus 238 inmuebles son unifamiliares de piedra, característicos de la arquitectura tradicional serrana, junto con algunas promociones de viviendas más recientes. Dada la antigüedad media del parque, es frecuente encontrar calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G. Las viviendas construidas antes de 1979 carecen habitualmente de aislamiento en cámara, lo que penaliza la nota final. Sin embargo, en Braojos existe una tendencia creciente hacia la instalación de sistemas de biomasa o pellets, que pueden elevar la calificación a una D o incluso C debido al uso de energías renovables. Para mejorar la eficiencia en esta zona climática D3, las acciones más efectivas suelen ser el trasdosado interior de muros y la sustitución de vidrios simples por cristales con rotura de puente térmico.
El marco legal que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional. En el ámbito regional, el órgano competente es la Dirección General de Descarbonización y Transición Energética de la Comunidad de Madrid. Es obligatorio que el certificado esté inscrito en el Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Edificios para que tenga validez legal ante notario. Una vez registrado, se emite la etiqueta energética, que tiene una validez máxima de 10 años, salvo que la calificación sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica supervisan que estos procedimientos garanticen la veracidad de los datos energéticos del parque edificado español.
No disponer del certificado energético en Braojos al anunciar una vivienda puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013. Las infracciones leves, como anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética, conllevan multas de 300€ a 600€. Las infracciones graves, como no entregar el certificado al comprador o arrendatario, pueden ascender hasta los 1.000€. En casos de fraude o falsedad documental, las multas alcanzan los 6.000€. Además de la sanción económica, la ausencia de este documento puede paralizar una firma ante notario o permitir que el inquilino rescinda el contrato de alquiler alegando falta de información esencial sobre los costes de suministros del inmueble.