La normativa vigente establece que el certificado debe ser realizado por un técnico competente que posea la titulación académica habilitante, como arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores o ingenieros. En Bonansa, trabajamos con profesionales colegiados en la provincia de Huesca que conocen perfectamente la arquitectura tradicional de la zona y los sistemas de calefacción habituales en el Pirineo. El técnico tiene la responsabilidad de realizar una inspección al inmueble obligatoria para tomar datos de muros, ventanas, orientación y sistemas de agua caliente sanitaria. No confíes en servicios que prometen el certificado sin desplazamiento, ya que carecen de validez legal y pueden acarrear sanciones tanto para el técnico como para el propietario vendedor.
El parque de viviendas de Bonansa, compuesto por unas 88 unidades, presenta características propias de un núcleo rural de alta montaña. La mayoría de las construcciones son anteriores a la normativa térmica de 1979 o corresponden a rehabilitaciones de edificios tradicionales con muros de piedra de gran espesor. Por ello, la calificación más frecuente suele situarse entre las letras E y G. Las viviendas unifamiliares aisladas suelen presentar mayores pérdidas energéticas que los pisos en bloques compactos. Para mejorar la letra en el certificado, las recomendaciones más efectivas en esta zona climática D1 incluyen la instalación de calderas de biomasa o pellets, el trasdosado interior con aislante térmico en muros orientados al norte y la sustitución de carpinterías antiguas por ventanas con rotura de puente térmico y doble acristalamiento bajo emisivo.
Toda certificación en Bonansa debe cumplir con el marco estatal del RD 390/2021. En el ámbito autonómico, el organismo encargado de la gestión es la Dirección General de Energía y Minas del Gobierno de Aragón. El registro es obligatorio y telemático, generando una etiqueta oficial que el propietario debe exhibir en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler. La tasa oficial en Aragón para una vivienda unifamiliar o piso es actualmente de 12,63 euros. Este registro garantiza que el certificado ha pasado los controles de calidad pertinentes y que la información sobre el consumo de energía primaria no renovable y las emisiones de CO2 es veraz y comparable con el resto del parque edificatorio español según los estándares del IDAE.
No disponer del certificado energético en vigor al anunciar un inmueble en Bonansa puede conllevar sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones leves, como no mencionar la calificación en el anuncio de Idealista o Fotocasa, pueden suponer multas de 300 a 600 euros. Las infracciones graves o muy graves, como vender una propiedad sin entregar el certificado al comprador o falsear los datos del informe, pueden alcanzar los 6.000 euros. Además de la multa, el contrato de compraventa o arrendamiento podría ser impugnado por el nuevo ocupante. Dado que Bonansa atrae inversión para turismo rural, la vigilancia administrativa sobre la legalidad de los contratos y sus etiquetas energéticas es constante.