El parque de viviendas de Archidona, compuesto por unas 4.298 unidades, presenta una tipología mixta. El casco histórico cuenta con casas de muros de carga de gran espesor que, a pesar de su edad, ofrecen una inercia térmica interesante, aunque suelen obtener calificaciones E o F debido a la falta de aislamiento en cubiertas y ventanas antiguas. Por otro lado, las promociones construidas entre 1980 y 2007 suelen situarse en la letra E. Las viviendas unifamiliares en zonas de expansión pueden alcanzar niveles D o C si han renovado sus sistemas de calefacción por aerotermia o calderas de biomasa. En la zona climática D3, las mejoras que más impacto tienen en la nota final son la sustitución de ventanas por carpinterías con rotura de puente térmico y el trasdosado de fachadas expuestas al norte.
En Andalucía, la gestión de los certificados de eficiencia energética depende de la Consejería de Industria, Energía y Minas. El registro se realiza de forma obligatoria a través del portal oficial de la Junta de Andalucía, conforme a lo establecido en el Real Decreto 390/2021 del Ministerio para la Transición Ecológica. Es importante recordar que el certificado no tiene validez legal hasta que no se genera la etiqueta energética oficial con su correspondiente código de registro. Este código es indispensable para cualquier anuncio en portales inmobiliarios. Además, en el caso de edificios de viviendas en Archidona con más de 50 años, este trámite suele integrarse dentro del Informe de Evaluación del Edificio (IEE), obligatorio según la normativa autonómica andaluza para garantizar la conservación y eficiencia del parque edificado.
No disponer del certificado energético en Archidona para publicitar, alquilar o vender un inmueble puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones leves, como anunciar un piso sin mencionar su calificación, conllevan multas de 300€ a 600€. Las infracciones graves, como vender un inmueble sin entregar el certificado al comprador, pueden alcanzar los 1.000€, mientras que las muy graves (falsificación de datos) llegan hasta los 6.000€. En una localidad con una demanda creciente de alquiler residencial y turístico, la vigilancia administrativa sobre la etiqueta energética ha aumentado, siendo un requisito indispensable para la obtención de licencias de vivienda con fines turísticos en la provincia de Málaga.