La normativa española es muy estricta respecto a quién puede suscribir este documento. El certificado energético Alborge debe ser realizado por un técnico competente, que por ley debe ser un arquitecto, arquitecto técnico, ingeniero o ingeniero técnico colegiado. En nuestra red, contamos con profesionales especializados en la arquitectura tradicional de la Ribera Baja del Ebro, conocedores de los materiales constructivos típicos de la zona. Es imperativo que el técnico realice una inspección al inmueble presencial para medir fachadas, comprobar el tipo de carpintería (ventanas) y analizar los sistemas de climatización y agua caliente sanitaria. No confíe en ofertas que omitan esta visita, ya que el certificado carecería de validez legal y podría acarrear la nulidad de su contrato de arrendamiento o venta, además de posibles multas por parte del Gobierno de Aragón.
Alborge es un núcleo rural con un parque de aproximadamente 107 viviendas, caracterizado por una mezcla de casas de pueblo tradicionales y algunas rehabilitaciones recientes. La mayoría de las construcciones datan de antes de 1980, lo que significa que fueron edificadas antes de la primera normativa de aislamiento térmico importante en España (NBE-CT-79). Por ello, es habitual encontrar calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G. Las viviendas unifamiliares con muros de carga gruesos suelen tener una inercia térmica aceptable, pero pierden mucha energía a través de cubiertas no aisladas y ventanas de vidrio sencillo. Para mejorar la letra en Alborge, las recomendaciones más efectivas suelen ser el trasdosado de muros, la sustitución de calderas antiguas de gasoil por sistemas de aerotermia y la instalación de vidrios con rotura de puente térmico, lo que puede elevar la calificación a una D o incluso C en viviendas reformadas.
El marco legal principal es el Real Decreto 390/2021, que amplió la obligatoriedad del certificado a más supuestos, como edificios públicos o inmuebles de más de 500 m². En el ámbito autonómico, la gestión corresponde a la Dirección General de Energía y Minas, integrada en el Departamento de Economía, Planificación y Empleo del Gobierno de Aragón. El registro de certificados de eficiencia energética de edificios de Aragón es el organismo encargado de custodiar y validar estas certificaciones. Una vez registrado, se obtiene la etiqueta energética oficial, que tiene una validez máxima de 10 años, a excepción de las viviendas con calificación G, cuya validez se reduce a 5 años según la normativa más reciente para fomentar la rehabilitación energética del parque edificado más ineficiente.
No disponer del certificado energético para anunciar un piso en portales como Idealista o Fotocasa, o no entregarlo en el momento de la firma ante notario en Alborge, conlleva infracciones tipificadas en la Ley 8/2013. Las sanciones se dividen en tres niveles: las leves (de 300€ a 600€) por anunciar el inmueble sin mencionar la calificación; las graves (de 601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado válido; y las muy graves (de 1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado o actuar como técnico sin serlo. Además de la multa económica, el comprador podría rescindir el contrato alegando vicios ocultos o falta de información esencial, lo que genera una inseguridad jurídica innecesaria para el propietario en Alborge.