El parque inmobiliario de Samper de Calanda, compuesto por 752 unidades catastrales, presenta una tipología mixta muy característica. Por un lado, encontramos viviendas unifamiliares en el casco histórico, muchas de ellas construidas antes de 1980, donde la calificación energética predominante suele situarse entre las letras E y G. Esto se debe a la ausencia de aislamiento térmico en cámaras de aire y al uso de carpinterías metálicas sencillas. Por otro lado, las construcciones más recientes o rehabilitaciones integrales post-2007 suelen alcanzar letras D o C gracias a la aplicación del Código Técnico de la Edificación. En esta zona de Teruel, las mejoras que más impacto tienen para subir de letra incluyen el aislamiento de cubiertas, el cambio a ventanas con rotura de puente térmico y la sustitución de antiguas calderas de gasoil por sistemas de biomasa o aerotermia, soluciones muy eficientes para la zona climática B3-C2. Un certificado bien ejecutado no solo es un trámite, sino una hoja de ruta para revalorizar tu propiedad.
La normativa que regula el CEE en Samper de Calanda emana del marco estatal (RD 390/2021) y se complementa con la gestión autonómica del Gobierno de Aragón. El órgano encargado de la supervisión y control es la Dirección General de Energía y Minas, dependiente del Departamento de Economía, Empleo e Industria. Es obligatorio que todo certificado sea inscrito en el Registro de Certificación de Eficiencia Energética de Edificios de Aragón para que tenga validez legal ante terceros. Una particularidad beneficiosa para los propietarios de Samper de Calanda es que el registro de viviendas está exento de tasas administrativas en la actualidad, a diferencia de otras comunidades autónomas donde el coste puede superar los 20€. Una vez registrado, se obtiene la etiqueta energética oficial, que tiene una validez de 10 años, salvo que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la normativa más reciente del Ministerio para la Transición Ecológica.
No disponer del certificado energético Samper de Calanda al anunciar una vivienda puede acarrear graves consecuencias económicas y legales. La Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas establece un régimen sancionador con multas que oscilan entre los 300€ y los 6.000€. Las infracciones leves, como publicitar la venta de un piso sin mencionar la calificación energética, suelen sancionarse con hasta 600€. Las infracciones graves, como vender o alquilar sin entregar el certificado original al nuevo propietario, pueden llegar a los 1.000€. En un mercado inmobiliario como el de Teruel, donde el control administrativo sobre los portales inmobiliarios ha aumentado, es fundamental contar con el documento en vigor desde el primer día de comercialización. Además, la ausencia del CEE es causa de rescisión del contrato de alquiler y puede paralizar una firma ante notario, provocando retrasos costosos en las transacciones.