El parque de viviendas de Agón, compuesto por 119 unidades, refleja la arquitectura tradicional de la comarca de Campo de Borja. Predominan las viviendas unifamiliares de muros de carga y construcciones anteriores a 1980, lo que suele resultar en calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G. Esto se debe principalmente a la falta de aislamiento térmico en cámaras de aire y al uso de carpinterías antiguas. Sin embargo, en rehabilitaciones recientes o viviendas construidas bajo el CTE de 2007, es posible alcanzar calificaciones D o C. Para mejorar la letra en Agón, recomendamos actuar sobre el aislamiento de cubiertas y el cambio de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa, muy eficientes en la zona climática D3, donde la demanda de calefacción es alta durante los meses de invierno.
El marco normativo que regula el certificado de eficiencia energética en Agón es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional. A nivel autonómico, el órgano competente es la Dirección General de Energía y Minas del Gobierno de Aragón. El registro oficial se realiza de forma telemática a través de la plataforma habilitada por el Gobierno de Aragón. Una vez registrado, se emite la Etiqueta Energética, que tiene una validez máxima de 10 años, salvo que la calificación sea de clase G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es obligatorio incluir la etiqueta en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler, cumpliendo con las directrices del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
No disponer del certificado energético en Agón para vender o alquilar conlleva riesgos legales y económicos significativos bajo la Ley 8/2013. Las infracciones se clasifican en:
- Leves (300€ a 600€): Anunciar el inmueble sin mencionar la calificación energética o no renovar un certificado caducado.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar sin entregar el certificado original al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico sin serlo.
En una localidad de 167 habitantes como Agón, la transparencia en las transacciones inmobiliarias es clave para evitar reclamaciones contractuales que podrían invalidar un contrato de alquiler o compraventa por falta de este documento obligatorio.