Viloria de Rioja cuenta con un parque inmobiliario reducido de 54 unidades, donde predominan las viviendas unifamiliares de arquitectura tradicional, muchas de ellas construidas antes de la normativa térmica de 1979 (NBE-CT-79). Debido a su ubicación en la zona climática D1, donde el frío invernal es riguroso, la mayoría de estas construcciones presentan calificaciones energéticas situadas entre la E y la G. Esto se debe a muros de piedra o ladrillo macizo sin aislamiento térmico y carpinterías antiguas de madera o aluminio sin rotura de puente térmico. Para mejorar esta calificación y subir al menos una letra (por ejemplo, de E a D), las intervenciones más recomendadas en Viloria de Rioja incluyen el trasdosado interior con lana de roca y la sustitución de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa, aprovechando los recursos locales.
El registro de los certificados en Viloria de Rioja depende del Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), organismo encargado de supervisar la eficiencia energética en la comunidad. El procedimiento es exclusivamente telemático y requiere la firma electrónica del técnico. Según la normativa autonómica, el propietario es el responsable de que el certificado esté debidamente registrado y de pagar la tasa correspondiente de 29,10€ para viviendas. El incumplimiento de este registro invalida el certificado a efectos contractuales. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica establecen que el certificado tiene una validez máxima de 10 años, excepto si la calificación obtenida es una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años, obligando a una renovación más frecuente para incentivar la mejora del parque edificado.
No disponer del certificado energético en Viloria de Rioja al anunciar una vivienda puede acarrear sanciones económicas considerables según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se dividen en tres niveles: leves (300€ a 600€) por anunciar sin la etiqueta, graves (601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado original, y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear los datos del informe. En un municipio pequeño pero con tránsito debido al Camino de Santiago, cualquier transacción o uso turístico de las viviendas está bajo la lupa de la administración. Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el comprador o inquilino, alegando falta de información sobre los costes de mantenimiento energético del inmueble.