El parque de viviendas de Villoruela, compuesto por unas 440 unidades, presenta una tipología predominantemente de viviendas unifamiliares de construcción tradicional. Gran parte de estas edificaciones fueron levantadas antes de la implementación de normativas de eficiencia estrictas, como el CTE de 2006. Por ello, la calificación más frecuente en la zona suele oscilar entre las letras E y G. Al estar en la zona climática D3, las viviendas sufren pérdidas térmicas importantes si no cuentan con doble acristalamiento o aislamiento en cámaras de aire. Para mejorar la letra en la etiqueta energética, las recomendaciones más efectivas suelen ser la sustitución de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa, y la mejora de los puentes térmicos en ventanas y puertas, lo cual puede elevar la calificación hasta una D o C, aumentando el atractivo del inmueble para potenciales compradores.
El marco normativo que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel estatal, pero su ejecución y control recaen sobre el Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), dependiente de la Consejería de Economía y Hacienda. En esta comunidad autónoma, el registro es obligatorio y conlleva el pago de una tasa administrativa que, para viviendas individuales, se sitúa actualmente en 29,10 euros. Una vez registrado, el propietario recibe la Etiqueta Energética, que es el documento visual que resume el consumo de energía primaria no renovable y las emisiones de CO2. Es fundamental que la fuente de datos sea oficial y que el registro se realice correctamente para que el código de verificación sea válido en los portales inmobiliarios y en las escrituras públicas de venta.
La Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas establece un régimen sancionador estricto para quienes omitan el certificado energético. En Villoruela, las infracciones se dividen en tres categorías: leves (300€ a 600€) por anunciar un inmueble sin mencionar su calificación; graves (601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado válido; y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear la información del certificado. Además de la multa económica, la ausencia del CEE puede provocar que el contrato de compraventa sea impugnable por el comprador o que el arrendatario exija una indemnización por daños y perjuicios al no conocer el gasto energético real de la vivienda antes de firmar.
Para edificios de cierta antigüedad en Villoruela, es posible que se requiera adicionalmente la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o el Informe de Evaluación de Edificios (IEE) si se solicitan subvenciones para rehabilitación energética. Aunque el certificado energético es el documento más demandado, coordinar ambos trámites con el mismo técnico colegiado puede suponer un ahorro de costes significativo. Si tu vivienda tiene más de 40 años, te recomendamos consultar la obligatoriedad de estos informes para asegurar que tu propiedad cumple con todos los estándares de seguridad y eficiencia vigentes en la provincia de Salamanca.