El parque de 565 viviendas en Alaraz presenta una tipología predominantemente rural, con un gran número de viviendas unifamiliares construidas antes de la entrada en vigor de la NBE-CT 79. Esto implica que la calificación más común oscila entre las letras E y G. Alaraz se encuentra en una altitud que acentúa la demanda de calefacción, por lo que las viviendas sin aislamiento en cámaras de aire o con ventanas de vidrio sencillo penalizan significativamente. Para mejorar la letra y alcanzar una calificación C o D, las recomendaciones técnicas suelen centrarse en la instalación de calderas de biomasa o pellets, muy eficientes en entornos rurales, y la sustitución de carpinterías por sistemas con rotura de puente térmico y doble acristalamiento bajo emisivo.
El marco normativo principal es el Real Decreto 390/2021, que amplió la obligatoriedad del certificado a más supuestos. En el ámbito autonómico, la gestión recae sobre el Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), a través del registro telemático CEREN. Es obligatorio que el certificado esté debidamente registrado para que la etiqueta energética tenga validez legal en contratos de compraventa o alquiler. La administración realiza controles de calidad periódicos para asegurar que los datos introducidos por los técnicos coinciden con la realidad física del inmueble en Alaraz.
Incumplir la normativa de eficiencia energética puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013. Las infracciones leves, como anunciar la venta de un piso en Alaraz sin mencionar su calificación, pueden conllevar multas de 300 a 600 euros. Las infracciones muy graves, como falsear el resultado del certificado, pueden alcanzar los 6.000 euros. Además de la sanción económica, el vendedor se arriesga a que el contrato de compraventa sea impugnado por el comprador por falta de información esencial sobre el inmueble.