Villegas cuenta con un parque inmobiliario de aproximadamente 240 viviendas, predominantemente formado por unifamiliares de arquitectura tradicional y algunas construcciones de finales del siglo XX. Debido a su ubicación en la zona D1, las viviendas construidas antes de la normativa NBE-CT-79 suelen obtener calificaciones bajas, situándose mayoritariamente en las letras E, F o G. Esto se debe a la ausencia de aislamiento en muros de piedra o ladrillo y a la presencia de puentes térmicos en ventanas antiguas. Para mejorar la letra en el certificado de eficiencia energética Villegas, las recomendaciones más efectivas suelen ser el trasdosado de muros con lana mineral y la sustitución de calderas antiguas por sistemas de aerotermia o pellets, que pueden elevar la calificación hasta una letra C o D, incrementando significativamente el valor de mercado del inmueble.
La normativa que regula la certificación en esta zona es el RD 390/2021 a nivel nacional y las disposiciones específicas de la Junta de Castilla y León. El organismo encargado de gestionar estos documentos es el Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), que supervisa el registro oficial CEREN. Es obligatorio que el certificado esté registrado antes de que se produzca la firma de la escritura de compraventa o el contrato de arrendamiento. Una vez registrado, el documento tiene una validez de 10 años, a menos que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la normativa vigente desde junio de 2021. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica recalcan la importancia de este documento para la transparencia del mercado inmobiliario.
No disponer del certificado energético Villegas al anunciar una propiedad puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se dividen en tres categorías: leves (300€ a 600€) por no incluir la etiqueta en anuncios; graves (601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o inquilino; y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado o actuar como técnico sin serlo. Además de la multa pecuniaria, la ausencia del certificado puede invalidar el contrato de arrendamiento o paralizar una venta ante notario, ya que los registradores de la propiedad en Burgos exigen el código de registro oficial para inscribir la transmisión.