Según lo establecido en el RD 390/2021, el certificado energético en Villasandino debe ser suscrito por un técnico competente que posea la titulación académica y profesional habilitante para la redacción de proyectos o dirección de obras. En el contexto de Burgos, esto incluye a arquitectos, aparejadores, ingenieros industriales o ingenieros técnicos debidamente colegiados. La elección de un técnico local es fundamental, ya que conocen perfectamente las particularidades constructivas de la zona y la normativa específica de Castilla y León. El profesional tiene la obligación de realizar una inspección al inmueble presencial para verificar personalmente los materiales de los muros, el tipo de vidrios en las ventanas y la eficiencia de las calderas o sistemas de agua caliente sanitaria.
Villasandino es un núcleo rural con un parque inmobiliario compuesto mayoritariamente por 222 viviendas, donde predominan las construcciones unifamiliares de tipología tradicional y algunas viviendas de mediados del siglo XX. Debido a su ubicación en la zona climática D1, caracterizada por inviernos rigurosos, la calificación energética más habitual en las viviendas que no han sido rehabilitadas recientemente suele situarse entre las letras E y G. Esto se debe a la falta de aislamiento térmico en cámaras de aire y a la presencia de puentes térmicos en carpinterías antiguas. Para mejorar la letra en la etiqueta energética de una vivienda en Villasandino, las actuaciones más efectivas suelen ser el trasdosado de fachadas con aislamiento de lana de roca o poliestireno, y la sustitución de ventanas simples por carpinterías con rotura de puente térmico y doble acristalamiento bajo emisivo.
La normativa que regula el certificado energético en Villasandino emana del Real Decreto 390/2021 a nivel estatal, pero su gestión administrativa recae en el Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN). Este organismo es el encargado de supervisar el Registro de Certificaciones de Eficiencia Energética de Edificios en la comunidad. El trámite de registro es obligatorio y conlleva el pago de una tasa administrativa que varía en función de la superficie del inmueble. El propietario debe conservar el certificado original y la etiqueta durante un periodo de 10 años, salvo que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la normativa más reciente. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica recalcan que la etiqueta debe estar visible en cualquier oferta comercial de venta o arrendamiento.
El incumplimiento de la obligación de disponer del certificado energético en Villasandino puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se clasifican en tres niveles:
- Infracciones leves (300€ a 600€): Publicitar la venta o alquiler de un piso o casa sin mencionar la calificación energética obtenida.
- Infracciones graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar un inmueble sin que el vendedor entregue el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Infracciones muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin cumplir los requisitos legales.
En una localidad pequeña, el control suele intensificarse a través de las plataformas digitales de alquiler residencial y la revisión de escrituras en notarías de la provincia de Burgos.