El parque inmobiliario de Villarrubia de los Ojos, compuesto por aproximadamente 5.227 viviendas, presenta una diversidad arquitectónica notable. Gran parte del casco antiguo está formado por viviendas unifamiliares construidas antes de 1980, carentes de aislamiento térmico en cámara, lo que suele derivar en calificaciones energéticas E, F o G. Estas viviendas sufren especialmente en la zona climática D3, donde la demanda de calefacción es alta. Por otro lado, las promociones construidas entre 2007 y 2020 suelen situarse en una letra D, gracias a la implementación del primer Código Técnico de la Edificación. Para mejorar la nota en Villarrubia, las intervenciones más recomendadas suelen ser la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías de PVC con rotura de puente térmico y la instalación de calderas de biomasa o aerotermia, aprovechando los recursos naturales de la comarca. Un inmueble con mejor letra no solo es más sostenible, sino que incrementa su valor de mercado en las principales plataformas inmobiliarias.
El marco legal que regula el certificado de eficiencia energética es el Real Decreto 390/2021 a nivel estatal. En el ámbito autonómico, es el órgano competente de Castilla-La Mancha quien gestiona el registro público de certificados. El propietario tiene la obligación de registrar el documento para que este tenga validez legal y se emita la correspondiente etiqueta. Este registro conlleva el pago de una tasa de 16,32 euros para viviendas unifamiliares o pisos individuales. El documento tiene una validez máxima de 10 años, a menos que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica supervisan que el proceso cumpla con los estándares de calidad europeos, garantizando que el usuario reciba información veraz sobre el consumo energético de su propiedad en Villarrubia de los Ojos.
No disponer del certificado energético en Villarrubia de los Ojos al anunciar una vivienda puede acarrear graves sanciones económicas según la Ley 8/2013. Las infracciones se dividen en leves, graves y muy graves, con multas que oscilan entre los 300 y los 6.000 euros. Por ejemplo, publicar un anuncio en portales inmobiliarios sin mostrar la etiqueta energética se considera una infracción leve. Vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado original al comprador o arrendatario puede ser tipificado como infracción grave. Además de la multa económica, la ausencia de este documento puede paralizar la firma ante notario, ya que los registradores de la propiedad en la provincia de Ciudad Real exigen el número de registro oficial para formalizar las escrituras. Es un trámite sencillo que protege jurídicamente cualquier operación de compraventa o alquiler residencial.