Villalbilla cuenta con un parque de aproximadamente 5.680 viviendas con una tipología muy marcada por las urbanizaciones de unifamiliares como Zulema, Peñas Albas y El Viso, además del casco histórico. Las viviendas construidas antes de 1980 suelen obtener calificaciones entre la E y la G debido a la falta de aislamiento en cámaras de aire. Sin embargo, el gran desarrollo urbanístico de Villalbilla a partir del año 2000, bajo normativas de ahorro energético más estrictas, permite que muchos chalets y pisos en zonas nuevas alcancen calificaciones C o D. Para mejorar la nota en esta zona climática D3, las acciones más eficaces suelen ser la sustitución de calderas de gasoil por aerotermia y la mejora del aislamiento en cubiertas, algo vital en las viviendas unifamiliares que predominan en el municipio.
El marco legal que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, mientras que en el ámbito regional es la Dirección General de Descarbonización y Transición Energética de la Comunidad de Madrid la encargada de gestionar el registro oficial. Es obligatorio que el certificado esté inscrito en este registro para que tenga validez legal ante notario o en contratos de arrendamiento. Una vez tramitado, se emite la etiqueta energética, que tiene una validez máxima de 10 años, salvo que la calificación sea de clase G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Los datos del certificado se integran en una base de datos pública consultable por las autoridades para asegurar el cumplimiento de los objetivos de eficiencia energética estatales supervisados por el IDAE.
No disponer del certificado energético en Villalbilla al anunciar una vivienda puede acarrear sanciones económicas considerables según la Ley 8/2013. Las infracciones se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información o actuar como técnico certificador sin serlo.
En un mercado inmobiliario activo como el de Villalbilla, con un alto volumen de alquiler residencial y compraventa de chalets, los portales inmobiliarios y los notarios son cada vez más estrictos en la exigencia de este documento desde el primer minuto del anuncio.