El parque de viviendas en Vega de Villalobos, compuesto por unas 116 construcciones, presenta características típicas de un núcleo rural consolidado. La mayoría de los inmuebles son casas unifamiliares de construcción tradicional o viviendas que datan de antes de la implementación del Código Técnico de la Edificación de 2006. Debido a esto, la calificación energética típica que solemos encontrar oscila entre las letras E y G. Las viviendas más antiguas suelen carecer de aislamiento térmico en cámaras de aire, lo que penaliza la nota final. Sin embargo, en esta zona climática D3, realizar mejoras como la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico o la instalación de sistemas de aerotermia puede elevar la calificación a una C o B, incrementando notablemente el valor de mercado de la propiedad en el mercado de Zamora.
La normativa que rige este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, complementado por las directrices de la Junta de Castilla y León. El órgano encargado de la gestión de estos expedientes es el Registro de Certificaciones Energéticas de Edificios de Castilla y León (CEREN), dependiente de la Dirección General de Energía y Minas. Es obligatorio que el certificado esté registrado para que la etiqueta energética Vega de Villalobos tenga validez legal. Sin este registro, el documento es un simple informe técnico sin efectos jurídicos para ventas o alquileres. Además, la etiqueta debe incluirse en cualquier anuncio publicitario en portales inmobiliarios, siendo un dato que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico monitoriza para asegurar el cumplimiento de los objetivos de descarbonización del parque edificado español.
No disponer del certificado energético en Vega de Villalobos para un inmueble que esté en el mercado no es un riesgo que compense correr. Según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, las sanciones se dividen en tres niveles. Las infracciones leves (como no mencionar la calificación en anuncios) conllevan multas de 300€ a 600€. Las graves (vender o alquilar sin entregar el certificado) pueden alcanzar los 1.000€, y las muy graves (falsear el resultado) llegan hasta los 6.000€. En una localidad de 118 habitantes, la actividad inmobiliaria suele estar muy controlada, y los notarios en Zamora bloquean cualquier firma de escritura si el CEE no está en vigor y debidamente registrado, lo que podría retrasar o cancelar una operación de venta importante.