Según establece el Real Decreto 390/2021, el certificado debe ser suscrito por un técnico competente que posea la titulación académica y profesional habilitante (arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros o ingenieros técnicos). Para un inmueble en Valhermoso de la Fuente, lo más recomendable es contratar a un profesional colegiado que conozca el clima local y los materiales de construcción tradicionales de Cuenca. El técnico es responsable de realizar la inspección al inmueble obligatoria, donde tomará datos de la envolvente térmica (muros, ventanas, cubiertas) y de las instalaciones de climatización y agua caliente sanitaria. Solo un técnico habilitado puede garantizar que la calificación refleje fielmente el consumo de energía primaria no renovable y las emisiones de CO2 de la propiedad.
Valhermoso de la Fuente cuenta con un parque inmobiliario reducido de 95 unidades, predominantemente compuesto por casas unifamiliares de arquitectura tradicional. Debido a la antigüedad de gran parte de estas construcciones, muchas de ellas previas a la normativa térmica de 1979, la calificación energética más habitual suele situarse entre las letras E y G. Al estar en la zona climática D3, las pérdidas de calor por fachadas sin aislamiento y ventanas sencillas penalizan significativamente la nota final. Para mejorar la eficiencia en esta zona, las medidas más efectivas suelen ser el trasdosado interior de muros con aislante mineral y la sustitución de carpinterías por rotura de puente térmico con vidrios bajo emisivos, lo que podría elevar la calificación a una letra D o incluso C en rehabilitaciones profundas.
La Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas establece un régimen sancionador estricto respecto a la eficiencia energética. En Valhermoso de la Fuente, no disponer de un CEE vigente al anunciar la venta o alquiler de una vivienda puede acarrear multas que oscilan entre los 300€ y los 6.000€. Las infracciones leves (como no mencionar la calificación en portales inmobiliarios como Idealista o Fotocasa) suelen ser de 300€ a 600€, mientras que las graves (vender sin entregar el certificado original al comprador) pueden ascender a los 1.000€. Dado el carácter rural del municipio, es común que se realicen inspecciones de oficio en contratos de alquiler residencial para asegurar que el inquilino conoce los costes energéticos previstos de la vivienda.