Uceda presenta un parque inmobiliario heterogéneo con 2596 unidades. En el casco antiguo, predominan viviendas con muros de carga tradicionales cuya calificación suele situarse entre las letras E y G debido a la falta de aislamiento térmico. Por otro lado, las urbanizaciones desarrolladas entre 1990 y 2007 suelen alcanzar calificaciones D o E.
Dada la zona climática D3, las viviendas en Uceda se benefician enormemente de mejoras como la sustitución de ventanas por carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, así como el aislamiento de cubiertas. Para obra nueva o reformas integrales posteriores a 2020, es habitual encontrar etiquetas B o A, lo que supone un ahorro de hasta el 70% en el consumo de energía primaria no renovable respecto a una vivienda clase G.
La normativa que regula la certificación de eficiencia energética en Uceda es el RD 390/2021 a nivel estatal y las disposiciones específicas de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. El registro oficial es obligatorio y debe realizarse ante el órgano autonómico competente para que el certificado tenga validez legal ante notario.
Una vez registrado, la administración emite la etiqueta energética oficial, que incluye el número de registro y la fecha de caducidad. Este documento debe incluirse en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler. El incumplimiento de este registro puede derivar en la nulidad del contrato de compraventa o arrendamiento, además de las sanciones económicas correspondientes.
No disponer del certificado energético en Uceda cuando es obligatorio puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se dividen en tres categorías:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar un inmueble sin mencionar su calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado válido al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico sin serlo.
En una localidad con un mercado de alquiler activo y segundas residencias, las inspecciones de consumo son frecuentes, por lo que contratar tu certificado a tiempo es la mejor inversión para evitar recargos innecesarios.