El parque de viviendas de Trebujena, compuesto por 3.255 unidades, presenta una tipología mixta. El casco histórico cuenta con edificaciones de muros de carga de gran espesor que, aunque ofrecen buena inercia térmica, suelen carecer de aislamiento en cubiertas, obteniendo calificaciones habituales de letra E o F. Por otro lado, las expansiones residenciales de finales de los 90 y principios de los 2000 muestran una mejora en las carpinterías, pero siguen penalizadas por sistemas de climatización eléctricos poco eficientes. En la zona climática A4, las viviendas unifamiliares suelen sufrir mayores pérdidas de energía que los pisos en bloques compactos. Para mejorar la letra en Trebujena, las recomendaciones más efectivas suelen ser la instalación de sistemas de aerotermia o placas solares fotovoltaicas, aprovechando las más de 3.000 horas de sol anuales de la provincia de Cádiz, y el trasdosado interior con aislante térmico en las fachadas más expuestas al sol de tarde.
La normativa que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, mientras que en nuestra comunidad se gestiona a través del Registro Andaluz de Certificados de Eficiencia Energética, dependiente de la Consejería de Industria, Energía y Minas de la Junta de Andalucía. Este órgano es el encargado de supervisar las certificaciones y emitir la etiqueta energética oficial que incluye el código de registro necesario para cualquier contrato de compraventa o alquiler. Es importante destacar que desde junio de 2021, los edificios de más de 500 m² de uso administrativo, comercial o sanitario también están obligados a exhibir su etiqueta en lugar visible. La base de datos del IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica se nutren de estos registros autonómicos para el control estadístico del consumo energético nacional. La validez general del certificado es de 10 años, salvo que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la normativa vigente.
No disponer del certificado energético en Trebujena al anunciar un inmueble en portales como Idealista o Fotocasa puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones leves (como no mencionar la letra en el anuncio) conllevan multas de 300 a 600 euros. Las infracciones graves, como vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario, pueden ascender hasta los 1.000 euros. En casos de falsificación de datos, las multas muy graves alcanzan los 6.000 euros. Además de la sanción pecuniaria, la ausencia del CEE puede paralizar una venta en notaría, ya que el notario exigirá el código de registro para elevar la escritura a público. En un mercado con creciente interés por el alquiler residencial, disponer de un certificado actualizado y con buena letra es también una ventaja competitiva para atraer inquilinos solventes.