Tocina presenta un parque inmobiliario diverso, donde predominan las viviendas unifamiliares de autoconstrucción y bloques de media altura. Gran parte de las 4754 viviendas censadas fueron construidas entre las décadas de 1970 y 1990, antes de la entrada en vigor de normativas térmicas estrictas como el CTE de 2006. Por ello, la calificación más frecuente en la localidad suele oscilar entre las letras E y G. Las viviendas situadas en el casco histórico a menudo carecen de aislamiento en cámaras de aire, lo que penaliza la nota final. Sin embargo, en las promociones más recientes de zonas de expansión o en Los Rosales, es posible alcanzar calificaciones D o C. Para mejorar la letra en la zona climática A4, las medidas más efectivas suelen ser la instalación de vidrios bajo emisivos y la mejora de la eficiencia en los equipos de aire acondicionado, dada la alta demanda de refrigeración estival.
La normativa de referencia es el Real Decreto 390/2021, que amplió la obligatoriedad del certificado a edificios de más de 500 m² de uso público y a viviendas destinadas a alquiler vacacional. En nuestra comunidad, el órgano competente es la Consejería de Industria, Energía y Minas de la Junta de Andalucía. El registro se gestiona a través del sistema telemático PUES (Portal de Unificación de Entidades de Suministro). Es fundamental que el certificado esté debidamente registrado para que tenga validez legal frente a terceros. Una vez finalizado el trámite, el propietario recibe la Etiqueta Energética Oficial, que incluye el código de registro y la fecha de caducidad. Este documento tiene una validez de 10 años, salvo que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización legislativa.
Incumplir la obligación de disponer del certificado vigente puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. En Tocina, las inspecciones pueden derivar de denuncias de consumidores o de campañas de control de la administración autonómica. Las infracciones leves, como anunciar la venta o alquiler de un piso en portales como Idealista sin mencionar la calificación energética, conllevan multas de 300€ a 600€. Las infracciones graves, como vender una propiedad sin entregar el certificado al comprador, pueden alcanzar los 1.000€. Por último, las infracciones muy graves, como falsear el resultado del certificado, pueden suponer multas de hasta 6.000€. Además de la multa, el contrato de arrendamiento podría ser impugnado por el inquilino por falta de información esencial.