El parque inmobiliario de Siétamo, compuesto por aproximadamente 405 unidades, presenta una dualidad interesante. Por un lado, encontramos construcciones tradicionales en el casco urbano, muchas de ellas anteriores a 1980, donde la calificación energética más frecuente suele situarse entre la E y la G. Esto se debe a la ausencia de aislamiento en cámaras de aire y al uso de carpinterías de madera o aluminio sin rotura de puente térmico. Por otro lado, las viviendas unifamiliares de desarrollo más reciente suelen alcanzar calificaciones C o D gracias a la normativa del CTE post-2007. Dado que Siétamo se encuentra en la zona climática D1, las mayores pérdidas energéticas se producen en invierno. Para mejorar la letra de la etiqueta en esta zona, las intervenciones más efectivas suelen ser el insuflado de aislamiento en fachadas y la sustitución de calderas antiguas por sistemas de aerotermia o biomasa, que pueden elevar la calificación hasta una B o incluso A en rehabilitaciones integrales.
La normativa que rige la certificación de eficiencia energética en Aragón se fundamenta en el marco estatal del RD 390/2021. El órgano encargado de gestionar estos expedientes es la Dirección General competente en materia de Energía del Gobierno de Aragón. Es importante destacar que en esta comunidad, el registro es obligatorio tanto para edificios nuevos como para los existentes que se vendan o alquilen. Tras la inspección técnica y la presentación telemática, la administración emite la etiqueta energética oficial, que incluye el número de registro y la fecha de validez. Este documento es el único que tiene validez legal ante notarios y para la publicación de anuncios en portales como Idealista o Fotocasa. Las fuentes oficiales, como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica, subrayan la importancia de este registro para el control del cumplimiento de los objetivos de descarbonización del parque edificado español para el año 2050.
No disponer del certificado energético en Siétamo puede acarrear sanciones económicas considerables según la Ley de Rehabilitación, Regeneración y Renovación Urbanas. Las infracciones se clasifican en leves, graves y muy graves. Las multas leves oscilan entre 300€ y 600€, y suelen aplicarse por publicitar la venta o alquiler de una vivienda sin mencionar la calificación energética. Las infracciones graves pueden alcanzar los 1.000€ si se vende un inmueble sin entregar el certificado al comprador. En un municipio de 652 habitantes como Siétamo, donde el mercado de alquiler residencial y de segunda mano es activo, los servicios de inspección autonómicos vigilan cada vez más la veracidad de los datos aportados. Además del riesgo de sanción, carecer de este documento puede paralizar una firma en notaría o dar derecho al inquilino a rescindir el contrato de arrendamiento por incumplimiento de los requisitos legales de habitabilidad y transparencia energética.