El parque de viviendas de Alcalá del Obispo, compuesto por unas 222 unidades, presenta una tipología predominantemente rural con un gran peso de viviendas unifamiliares construidas antes de la normativa térmica de 1979. Debido a esto, es muy frecuente encontrar calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G. Las casas de piedra o ladrillo antiguo sin aislamiento en cámara suelen tener una alta demanda de calefacción en la zona D1. Para mejorar la letra en el certificado, las recomendaciones más efectivas en esta zona son el trasdosado de muros exteriores con lana de roca, el cambio de carpinterías sencillas por ventanas con rotura de puente térmico y doble acristalamiento, y la sustitución de calderas de gasoil antiguas por sistemas de aerotermia o biomasa, muy comunes en el entorno rural de Huesca.
El registro de los certificados en Alcalá del Obispo depende del Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Aragón, gestionado por la Dirección General de Energía y Minas del Departamento de Economía, Planificación y Empleo. El cumplimiento del RD 390/2021 es estricto en toda la comunidad, obligando a registrar cada informe para que tenga validez legal frente a terceros. Una de las ventajas de tramitar el CEE en Aragón es que, a diferencia de otras regiones como Cataluña o Galicia, el registro para el sector residencial no conlleva el pago de tasas públicas actualmente. Esto facilita que los propietarios de Alcalá del Obispo puedan cumplir con la legalidad con un coste menor. El técnico presentará el archivo .xml generado por el programa oficial y obtendrá el código de registro que deberá figurar en cualquier anuncio de venta o alquiler.
No disponer del certificado energético vigente en Alcalá del Obispo puede acarrear graves consecuencias económicas y legales. Según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, las infracciones se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Anunciar la venta o alquiler de la vivienda sin incluir la calificación energética o no renovar un certificado caducado (validez de 10 años, o 5 si la calificación es G).
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar sin entregar el certificado original al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico sin serlo.
En una localidad pequeña como Alcalá del Obispo, donde el mercado de alquiler residencial o de turismo rural es activo, la falta de este documento puede paralizar una firma ante notario de forma inmediata.